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Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2004.
 Has podido con cada uno de los desafíos que has enfrentado. Y tienes lo necesario para salir airoso en muchos, muchos más. Exigirte y ponerte a prueba puede darte miedo. Pero también puede ser vigorizante y estimulante. Superar un desafío complicado puede llevarte a un nivel de satisfacción que no puede alcanzarse de ninguna otra forma. Junto con esa satisfacción viene la sólida confianza de tener la certeza de que, como lo has hecho antes, lo puedes hacer una vez más. Cuando buscas desafíos, lo que terminas obteniendo son logros. Agradeciendo cada desafío, lo que estás haciendo es expresar y expandir tu propia seguridad en tí mismo de una manera genuina y perdurable Alguna vez te sentiste desafiado por muchas de las cosas que actualmente haces sin siquiera pensar en ellas. Piensa en lo lejos que has llegado a partir de tu sincero deseo de enfrentar esos desafíos. Y piensa en cuán lejos aún puedes llegar aceptando de buen grado los desafíos que vienen hacia tí, viéndolos como la enorme oportunidad que cada uno de ellos puede representar.  Aquel día lo vÍ distinto. Tenía la mirada enfocada en lo distante. Casi ausente. Pienso ahora que tal vez presentía que ese era el último día de su vida. Me aproximé y le dije: -¡Buen día, abuelo! Y él extendió su silencio. Me senté junto a su sillón y luego de un misterioso instante, exclamó: -¡Hoy es día de inventario, hijo! -¿Inventario? - pregunté sorprendido. - Sí. ¡El inventario de las cosas perdidas! - me contestó con cierta energía y no sé si con tristeza o alegría. Y prosiguió: - Del lugar de donde yo vengo, las montañas quiebran el cielo como monstruosas presencias constantes. Siempre tuve deseos de escalar la más alta. Nunca lo hice, no tuve el tiempo ni la voluntad suficientes para sobreponerme a mi inercia existencial. Recuerdo también a Mara, aquella chica que amé en silencio por cuatro años; hasta que un día se marchó del pueblo, sin yo saberlo. ¿Sabes algo? También estuve a punto de estudiar ingeniería, pero mis padres no pudieron pagarme los estudios. Además, el trabajo en la carpintería de mi padre no me permitía viajar. ¡Tantas cosas no concluidas, tantos amores no declarados, tantas oportunidades perdidas! Luego, su mirada se hundió aún más en el vacío y se humedecieron sus ojos. Y continuó: En los treinta años que estuve casado con Rita, creo que sólo cuatro o cinco veces le dije “te amo”. Luego de un breve silencio, regresó de su viaje mental y mirándome a los ojos me dijo: "Este es mi inventario de cosas perdidas, la revisión de mi vida. A mí ya no me sirve. A ti sí. Te lo dejo como regalo para que puedas hacer tu inventario a tiempo". Y luego, con cierta alegría en el rostro, continuó con entusiasmo y casi divertido: -¿Sabes qué he descubierto en estos días? -¿Qué, abuelo? Aguardó unos segundos y no contestó, sólo me interrogó nuevamente: -¿Cuál es el pecado más grave en la vida de un hombre? La pregunta me sorprendió y sólo atiné a decir, con inseguridad: -No lo había pensado. Supongo que matar a otros seres humanos, odiar al prójimo y desearle el mal. ¿Tener malos pensamientos, tal vez? Su cara reflejaba negativa. Me miró intensamente, como remarcando el momento y en tono grave y firme me señaló: -El pecado más grave en la vida de un ser humano es el pecado por omisión. Y lo más doloroso es descubrir las cosas perdidas sin tener tiempo para encontrarlas y recuperarlas. Al día siguiente, regresé temprano a casa, luego del entierro del abuelo, para realizar en forma urgente mi propio inventario de las cosas perdidas. Y TU YA HICISTE TU INVENTARIO?
 ¿Te ha sucedido que te propones una conducta determinada y sin embargo no consigues hacerlo? Tal vez te propongas dejar de fumar, sabes lo mal que le hace a tu salud, te dices que cuando quieras lo dejas, y sin embargo,¡no lo haces! Se han tratado a muchas personas que anhelaron durante años una posición mejor en sus trabajos, y sin embargo, poco antes de ser designados a una responsabilidad mayor, se enfermaron o cambiaron de empresa. En todas estas situaciones hay una desarmonía. Hay un "yo" que quiere hacer una cosa y otro "yo" que desea otra muy distinta. Uno es el consciente y el otro es el inconsciente. Uno quiere dejar de fumar, pero el otro se ha visto siempre con la imagen de fumador y se siente seguro con ello. Uno quiere una mayor responsabilidad en su trabajo, mas el otro tiene miedo de asumirla porque no se siente capaz. En estos conflictos, siempre el subconsciente o el inconsciente son más poderosos que el consciente. El fondo mental siempre gana sobre la conciencia. Para armonizarte, tienes que ponerlos de acuerdo. Envíale mensajes al subconsciente con lo que conscientemente quieres. Repite mentalmente tus propósitos muchas veces al día, confecciona un pequeño cartel o letrero con lo que quieres lograr, involucra a tu familia con tus metas. Todo esto llevará mensajes a tu fondo mental, y cuando tus "yoes" estén de acuerdo, estén armonizados, definitivamente lograrás tus cambios conductuales para siempre.  Es sorprendente descubrir un día que el mundo es como cada uno de nosotros lo construye en su mente. Las formas, los colores, el movimiento, etc. no son objetivos, sino que son construcciones de nuestra mente. Incluso las relaciones entre los "hechos" son creadas y seleccionadas mentalmente. Todo el que haga una autobiografía, está creando una ficción de sí mismo, pues está tomando solamente los acontecimientos que percibió conforme a la estructura mental que tuvo en esas experiencias. Millones de otros acontecimientos de la vida no fueron registrados. ¡Y el futuro de cada uno depende de las percepciones del mundo que haya registrado en el pasado! Hay muchos que cambian de país o de trabajo buscando estabilidad, seguridad, tranquilidad y afectividad. Sin embargo, donde quiera que vayan se encuentran con las mismas dificultades. Lo que se debe cambiar es la actitud mental. ¡Esto es lo que cambiará el ambiente laboral y familiar! Una mentalidad positiva, afectiva, altruista, solidaria y comprensiva hará que todo se transforme. Descubrirá que la gente luce diferente y reacciona distinto. Nunca será posible que todos le entiendan y que a todos les caiga bien, pero la mayoría reaccionará en forma muy positiva ante una mente y una personalidad así. Como no toda la gente piensa igual ni tiene las mismas ideas y convicciones, es normal que haya desacuerdos. Para avanzar en las relaciones humanas es conveniente defender con amabilidad y firmeza las ideas importantes que se posean. Pero también es conveniente transar, pues no todos tienen por qué compartir todas sus ideas. Comience cediendo en una controversia, busque los puntos en común, y todo será más fácil. No se detenga en cosas sin importancia, ceda en lo no fundamental y busque compartir lo que realmente es importante.  Cuando alguna persona decide comenzar seriamente un camino de perfeccionamiento de sí mismo, pronto se encontrará con alguien que le dirá solemnemente: lo primero que debes hacer es conocerte a ti mismo. Efectivamente esta sentencia se daba desde muy antiguo en las escuelas o filosofías. Lo que casi nadie explica hasta ahora es que no basta con tener la intención de conocerse a sí mismo para lograrlo. Más aún, sin una ardua preparación, es imposible. La mente construye imágenes ilusorias de sí mismo. Cada uno percibe una parte de la realidad y la interpreta a su gusto. De allí que sea mucho más fácil mirar en el otro los defectos que en sí mismo. Es que el ego de cada persona no permite que se observe sinceramente. Cada uno justifica sus actos y encuentra una explicación para él razonable. Si no te reconoces tus defectos, no puedes conocerte realmente. Y mucho menos puedes cambiarlos. Sólo puedes aspirar a una vida mejor si identificas lo que está errado en ti. Pero, ¿cómo hacerlo, si tu mente está entrenada para suavizar las equivocaciones y para justificar tus acciones? A continuación, una magnífica clave para conocerte. Usemos precisamente esta realidad de que es más fácil ver en el otro sus defectos que en sí mismo. Observa a los demás y reconoce las emociones negativas o perturbadoras en ellos. Investiga cómo se manifiestan, qué dice el sujeto, cómo se comporta, cuál es la expresión de su rostro, etc. Identifica emociones tales como celos, envidias, animadversiones, rencores, miedos y otras. Cuando veas que alguien se comporta de tal modo, tu concluirás: eso que la persona tal manifiesta se llama celos. Tú debes ser un investigador por unos días de la naturaleza humana, pero no un juez. No critiques ni juzgues, simplemente observa. Después de un par de semanas de investigación observa tus comportamientos y expresiones. Seguramente descubrirás en ti, quizás por primera vez, lo que en otros observaste.  Todos nosotros hemos pasado muchos días, o semanas enteras, sin recibir ningún gesto de cariño del prójimo. Son momentos difíciles, cuando el calor humano desaparece, y la vida se reduce a un arduo esfuerzo por sobrevivir. En esos momentos en que el fuego ajeno no le da calor a nuestra alma, debemos revisar nuestro propio hogar. Debemos agregarle más leña, y tratar de iluminar la sala oscura en la que nuestra vida se transformó. Cuando escuchemos que nuestro fuego crepita, que la madera cruje, que las brasas brillan, o las historias que las llamas cuentan, la esperanza nos será devuelta. Si somos capaces de amar, también seremos capaces de ser amados.  La expresión "si hubiera..." es una de las más dañinas y hay quienes la repiten una y otra vez sin medir las consecuencias. "Si hubiera hecho esto...", "si hubiera cambiado aquello..." "si hubiera evitado tal cosa...", "si hubiera elegido tal otra..." Es una reacción de culpa que nada soluciona, nos hace sentir mal y nos deja anclados en el ayer. ¿Cómo abrirse a una visión de esperanza y de cambio? En lugar de decir "si tal cosa no hubiera sucedido..", debes decir "la próxima vez..." No es fácil, pero la vida sigue y tú puedes superar tu dolor; crecer y mejorar si cicatrizas tus heridas. En otras palabras practica dos actitudes sanadoras: 1. Perdonarte y perdonar de corazón. 2.Aprende del error o el golpe y proyéctate con fe al porvenir. Así actúan los triunfadores cuando fracasan y los seres nobles cuando hacen daño injustamente  Los estados negativos y destructivos son la causa principal de las dolencias que aquejan al ser humano. Es la raíz también de sus dificultades en la vida, de su incapacidad de ser triunfador. Y la mejor manera, la más permanente, de modificar esta situación es implantar progresiva y profundamente pensamientos constructivos y positivos en la mente del sujeto. Habitualmente una persona se concentra en las dificultades que encontrará al luchar por una meta, con lo que se halla vencido desde el principio. Se parte del supuesto que todo depende de la voluntad y que cualquier cosa se consigue sólo con un doloroso sacrificio, ardua lucha y por un camino sinuoso y pedregoso. Se dispersan así las energías, llevando al fracaso, a la duda y a la ansiedad. Todos los intentos posteriores de superarse, quedarán de esta manera bloqueados. La voluntad poco tiene que ver en la superación personal, en la eliminación de hábitos y de condicionamientos inapropiados. Lo único que hay que hacer es conseguir una nueva imagen de sí mismo, una imagen triunfadora. De otro modo, será inútil todo esfuerzo. Las sugestiones negativas llevan al fracaso y la derrota, y éstas, a aumentar las programaciones negativas. Por esto, por más esfuerzos que conscientemente haga por superarse, el subconsciente, con sus mensajes perturbadores, prevalece. Queda privado su ser de toda acción constructiva y positiva. Según cuál sea la imagen de sí mismo, que le representa ante sí, determina casi totalmente la manera en que se enfrentará y resolverá sus problemas diarios, es decir, en su comportamiento. S.V.  El compromiso es una conspiración universal. El Universo pasa a ser tu aliado cuando tus metas están alineadas con tu finalidad en la vida y tú te comprometes a alcanzarlas. Atreviéndote a hacer, el poder de realización te será otorgado. Hace años que encontré la clave del porqué mis metas se realizan siempre. Descubrí que algunos Santos también se equivocan. Santo Tomás dijo: "ver para creer". Esto es incorrecto. Es necesario "creer para ver". Si para creer esperaras ver, siempre llegarías tarde, después de los que primero creen y creyendo, consiguen ver. Si tienes la idea de prosperidad en tu mente, la prosperidad vendrá. Si tu mente solamente almacena desgracias, es esto lo único que vas a percibir del mundo. Si tienes amor, es amor lo que recibirás. El odio será para quien sienta odio. En el mismo momento en que cambias tus creencias y tu sistema de valores, el mundo cambia también. Si tú cambias, el mundo cambiará contigo. El asunto no es cambiar tu entorno inmediato de la sociedad; eres tú mismo quien tiene que cambiar. Aunque estés depresivo, si empiezas a actuar como si fueras feliz, acabarás sintiéndote feliz, y por lo tanto, lo serás. La acción cambia el sentimiento, el sentimiento cambia el pensamiento. La mayoría de la gente dice: "Lo haré el día que me sienta bien". No es este el camino. Comienza a actuar inmediatamente, y las cosas cambiarán dentro y fuera de ti. Intención sin acción es ilusión. Atrévete a hacer y el poder te será dado. S.V.  Este es el primero de doce pasos para el establecimiento de metas. El ardiente deseo es la fuerza motivacional que te hace superar el miedo y la desidia que refrenan a la mayoría de la gente. El más grande obstáculo para fijar y conseguir objetivos es el temor en todas sus manifestaciones. El miedo hace que no te des a valer como es debido y que te conformes con mucho menos de lo que eres capaz de conseguir. Cada decisión que tomas la haces en base a sentimientos, ya sean éstos de deseo o de temor. En todo caso, un sentimiento fuerte neutralizará y superará a un sentimiento menos fuerte. La ley de concentración establece que aquello en lo que pongas tu pensamiento con insistencia, crece o se desarrolla. Si te recreas continuamente con tus deseos, si piensas sobre ellos, si los escribes y diseñas planes para conseguirlos, tus deseos terminarán por hacerse tan intensos que superarán y marginarán a tus temores. Un deseo intenso y ardiente en cuanto a conseguir una meta específica te permite elevarte por encima de tus temores y saltarte cualquier obstáculo. El deseo es algo inevitablemente personal. Sólo puedes querer algo tú mismo. No puedes desear nada que otra persona quiera para ti. En este sentido, al establecer tus objetivos, y en especial tu principal propósito definido, tienes que ser egoísta. Este propósito tiene que ser absolutamente tu propio propósito. Tienes que tener perfectamente claro qué es lo que quieres ser, tener o hacer. Esto no se contradice con el hecho que si tu propósito sirve también a muchas personas, se logrará más fácilmente, pues los demás colaborarán también para su realización. ¿En qué consiste tu principal propósito definido? ¿Cuál es tu meta reina? Si te garantizaran el éxito e cualquier asunto, ¿qué es lo que querrías conseguir? La decisión de lo que uno realmente quiere es el punto de arranque de todo gran logro.  En cierta ocasión, un reportero le preguntó a un agricultor si podía divulgar el secreto de su maíz, que ganaba el concurso al mejor producto, año tras año. El agricultor confesó que se debía a que compartía su semilla con los vecinos. "¿Por qué comparte su mejor semilla de maíz con sus vecinos, si usted también entra al mismo concurso año tras año?"-preguntó el reportero. "Verá usted, señor," dijo el agricultor.-El viento lleva el polen del maíz maduro, de un sembradío a otro. Si mis vecinos cultivaran un maíz de calidad inferior, la polinización cruzada degradaría constantemente la calidad del mío. Si voy a sembrar buen maíz, debo ayudar a que mi vecino también lo haga". Y lo mismo es con otras situaciones de nuestra vida. Quienes quieran lograr el éxito, deben ayudar a que sus vecinos también tengan éxito. Quienes decidan vivir bien, deben ayudar a que los demás vivan bien, porque el valor de una vida se mide por las vidas que toca. James Bender  Fracaso no significa que estemos derrotados: Significa que hemos perdido solo una batalla. Fracaso no significa que no hemos logrado nada: Significa que hemos aprendido algo. No significa que hemos sufrido el descrédito: Significa que estuvimos dispuestos a ensayar. No significa falta de capacidad. Significa que debemos hacer las cosas de una manera diferente. Fracaso no significa que somos inferiores. Significa que no somos perfectos. No significa que hemos perdido nuestra vida, Significa que tenemos buenas razones para empezar de nuevo. No significa que debamos echarnos atrás: Significa que debemos luchar con mayor ahínco. Fracaso no significa que jamás lograremos nuestras Metas: significa que tardaremos un poco más en alcanzarlas.  Confía en tus fuerzas, y recuerda que nada es imposible Confía en las cosas que te inspiran. Confía en las cosas que te dan felicidad. Confía en los sueños que siempre has anhelado y déjalos hacerse realidad. La vida no hace promesas sobre lo que te reserva el futuro. Debes buscar tus propios ideales y animarte a cumplirlos. La vida no te ofrece garantías sobre lo que tendrás. Pero te ofrece tiempo para decidir lo que buscas y arriesgarte a encontrarlo y a revelar algún secreto que encuentre en tu senda. Si tienes voluntad para hacer buen uso del talento y de los dones que son sólo tuyos; tu vida estará llena de tiempos memorables y de inolvidable alegría. Nadie comprende el misterio de la vida o su significado. Pero para aquellos que deciden creer en la verdad de lo que sueñan y en sus fuerzas ... La vida es un singular regalo y nada es imposible  Por mal que vayamos en la vida, si estamos dispuesto a luchar por mejorar aún nos queda una salida. Por oscuros que parezcan los días y negras se vean las noche, si queremos claridad aún nos queda una salida Por hondo y ancho que sea el lago, estando en medio de este, si nadamos con toda nuestra fuerza nos daremos cuenta que aún nos queda una salida Aunque el sol no brille para nosotros y la luna no quiera iluminarnos con alegría, seremos felices si hay una luz en nuestra mente que nos alumbra y nos hace ver que aún nos queda una salida. Aunque el amor parezca que se ha olvidado de nosotros y nadie nos ame de verdad, si nos amamos con toda nuestra voluntad, el amor nos sonreirá y sabremos entonces que aún nos queda una salida Aunque el dolor nos atormente y el sufrimiento parezca quebrantar nuestra alma, busquemos fuerza divina, pues aún nos queda una salida.. Aunque todo el mundo nos de la espalda y nadie con nosotros quiera andar, hagamos lo correcto, al final de todo, tú verás que aún nos queda una salida.  Y así, después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar. Decidí no esperar las oportunidades sino salir a buscarlas. Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución. Decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis. Decidí ver cada noche como un misterio a resolver y cada día como una nueva oportunidad de ser feliz. Aquel día descubrí que mi único rival no era más que mis propias debilidades, y que esta la única y mejor forma de superarlas. Aquel día comencé a ser fuerte, feliz de verdad, gracioso. Aquel día dejé de temer por cada vez que perdía y sentí que para vencer no es necesario ganar. Vi que dar lo mejor de mí me hacía feliz, así no fuera el primero, así no me coronaran o me aplaudieran. Sentí nuevamente que el único rival es uno mismo. Descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui, me dejó de importar quién ganara o perdiera, ahora me importa simplemente sentirme mejor que ayer. Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir. Pero también vi que a veces se cae y que el único camino es pararse y seguir. Aprendí que el mejor triunfo que puedo adquirir es tener el derecho de llamarle a alguien "amigo". Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, "el amor es una filosofía de vida". Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; aprendí que nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás. Aquel día decidí cambiar tantas cosas, aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad, desde aquel día ya no duermo para descansar. Ahora simplemente duermo para soñar...  ¡Tu imaginación puede transformar tu apariencia física! Imagínate con los ojos chispeantes, el rostro resplandeciente y una personalidad radiante. Entonces, mantén presente en tu mente esa imagen, y te convertirás en esa clase de persona... La belleza está en la mente, no en la piel. Porque tú eres tan bello, o tan feo, como crees que eres. Si te imaginas que eres agradable, amistoso, alegre, y de personalidad chispeante, tu imaginación te convertirá exactamente en ese tipo de persona. Comienza hoy a ejercitar esta imaginación positiva. ¡Descubrirás que los músculos de la sonrisa se te fortalecen tanto que tu aspecto facial se transformará realmente!... El éxito no es lo opuesto del fracaso. Un corredor bien puede llegar último, ¡pero si bate su propio récord, es un éxito! El éxito sólo se mide por lo que uno es, no por lo que tiene. ¡Todos tienen dentro de sí el potencial para esa clase de éxito!... ¡El pensador de posibilidades jamás dice que no a ninguna idea que tenga alguna posibilidad para el bien!... De todas las personas que viven sobre el planeta Tierra, no hay más que una que tenga el poder, con su voto, de matar tus sueños. ¡Y esa persona eres tú! ¡Y también tienes el poder de un voto vivificante y lleno de esperanzas, que diga que sí a tus sueños!  Correr el riesgo es a veces volar, es a veces llorar, tan solo equivocarse; es elegir, es ir sin preguntar; es un poco temblar, es algo más de vida. Es como entrar de nuevo en una gran ciudad, tocar la soledad, perder lo que esta cerca. Es como un viento fuerte que golpea al llegar, que nos deja entreabierta la puerta. Correr el riesgo es intentar amar otra vez; a veces perdonar, también que nos perdonen. Es como un sueño tirado en un rincón; es como una canción que nunca cantamos. Correr el riesgo es volver a empezar, volver a respirar, como cambiar de calle; es como un barco que comienza a navegar... Correr el riesgo es VIVIR, es DISFRUTAR. NO DEJEMOS DE HACER COSAS POR TEMOR A ARRIESGARNOS... VALE LA PENA INTENTARLO SIEMPRE... Nos arrepentimos de lo que no hicimos, no de lo que intentamos...  "A veces los triunfadores no son aquellos a los que todo el mundo aplaude y reconoce. No son los que construyeron grandes obras, dejaron constancia de su liderazgo o viajaron en primera clase. A veces los triunfadores no son los administradores geniales, ni los visionarios del futuro o los grandes emprendedores. Por ello, tal vez no los reconoceríamos en medio de tanto pensador, filósofo o tecnólogo, que supuestamente conducen a este mundo por la senda del progreso. A veces el triunfador no es el negociador internacional, el hacedor de empresas de clase mundial o el deslumbrante estadista que asiste a reuniones cumbre. No es el que se afana por exportar mucho, sino al que todavía le importan los valores esenciales. Porque el triunfador puede ser también el que calladamente lucha por la justicia, aunque no sea un gran orador o un brillante diplomático. El triunfador puede ser igualmente el que venció la ambición desmedida y no fue seducido por la vanidad o el poder. Es triunfador el que no obstante que no viajó mucho al extranjero, con frecuencia hizo travesías hacia el interior de sí mismo para darle dimensión a las posibilidades de su corazón. Es el que quizás nunca alzó soberbio su mano en el podio de los vencedores, pero triunfó calladamente en su familia, con sus amigos y los cercanos a su alma. Es, quizá, el que nunca apareció en las páginas de los periódicos, el que no recibió reconocimientos públicos, pero siempre obtuvo el de los suyos; el que nunca escribió libros, pero sí cartas de amor a su pareja y a sus hijos; el que pensó en redimir a su país a través de la asfixiante aventura de su trabajo común y rutinario y aquel que prefirió la sombra, porque, finalmente, es tan importante como la luz. A veces el triunfador no es el que tiene una esplendorosa oficina, ni una secretaria ejecutiva, ni posee tres maestrías; no hace planeamiento estratégico ni elabora reportes o _evalúa proyectos, pero su vida tiene un sentido, hace planes con su familia, tiene un tiempo para sus hijos y encuentra fascinante disfrutar de las cosas simples de la vida. A veces el triunfador no es el que pasa a la historia, sino el que hace posible la historia; el que encuentra gratificante convencer y no solo vencer y el que de una manera apacible y decidida, lucha por hacer de este mundo un lugar mejor para vivir. El que aunque sabe que solo vivirá una vez, es consciente de que si lo hace con maestría, con una vez le bastará. A veces, el triunfador no tiene que ser el que construyó grandes andamiajes y estructuras, pero supo cómo construir un hogar; no es el que tiene un móvil, pero habla con sus hijos; no tiene un e-mail, pero conoce y saluda a sus vecinos. A veces el triunfador suele ser la enfermera callada, el obrero sencillo, el empleado fiel y honesto, el campesino olvidado, porque como personas triunfaron sobre la apatía o el desencanto y con su esfuerzo cotidiano establecieron la diferencia. A veces, el triunfador puede ser el carpintero pobre de un lugar ignorado, o una mujer sencilla de pueblo o un niño humilde que nació en un pesebre, porque no había para él lugar en la posada..."  Definitivo, como todo lo que es simple. Nuestro dolor no proviene de las cosas vividas, sino de las cosas que fueron soñadas y no se cumplieron. ¿Por qué sufrimos tanto por amor? Lo correcto sería que no sufriéramos, simplemente que agradeceríamos por que hayamos conocido una persona tan agradable, que genera en nosotros un sentimiento intenso y que nos hizo compañía por un tiempo razonable, un tiempo feliz. ¿Por qué Sufrimos? Porque automáticamente olvidamos lo que fue disfrutado y empezamos a sufrir por nuestras proyecciones irrealizadas, por todas las ciudades que nos agradaría haber conocido al lado de nuestro amor y no conocimos, por todos los hijos que nos gustaría de haber tenido juntos y no tuvimos, por todos los shows y libros y silencios que nos gustaría haber compartido y no compartimos. Por todos los besos cancelados, por la eternidad. Sufrimos no porque nuestro trabajo es desgastante y paga poco, sino por todas las horas libres que dejamos de tener para ir al cine, para conversar con un amigo, para nadar, para un noviazgo. Sufrimos no porque nuestra madre es impaciente con nosotros, sino por todos los momentos en que podríamos estar haciéndole confidencias de nuestras más profundas angustias si ella estuviera interesada en comprendernos. Sufrimos no porque nuestro equipo perdió, sino por la euforia sofocada. Sufrimos no porque envejecemos, sino porque el futuro nos está siendo confiscado, impidiendo así que mil aventuras nos acontezcan, todas aquellas con las cuales soñamos y nunca llegamos a experimentar. ¿Cómo aliviar el dolor de lo que no fue vivido? La respuesta es simple como un verso: ¡Eludiéndonos menos y viviendo más! Cada día que vivo, más me convenzo de que el desperdicio de la vida está en el amor que no damos, en las fuerzas que no usamos, en la prudencia egoísta que nada arriesga y que, esquivándonos del sufrimiento, perdemos también la felicidad.  Según como mires el cielo, será despejado o nublado. Según como mires el sol, te parecerá que quema o acaricia con su cálido fulgor. Según como mires la noche te parecerá negra o estrellada. Según como mires el camino te parecerá llano o empinado. Según como mires a los demás te sentirás cerca o lejos de ellos. Según como mires hacia delante será tu desánimo o entusiasmo. Según como mires tu hogar lo verás pequeño o cálido y confortable. Según como trates a tus afectos recibirás de ellos todo su cariño. Según como mires tu vida, serás feliz.  Ahora también es el momento de tener un recuerdo agradecido. Son muchos quienes a lo largo de este año han dejado su huella en ti. Quizá algunos te hayan lanzado a una aventura para sacar algo de ti y despertar tu “yo dormido", conseguir aquello que te parecía imposible, cambiar, crecer y madurar. Descubrir en ti las huellas de "otros amigos" encontrados a lo largo del camino, todo esto motivo de alegría y gratitud. Es motivo de gratitud el que hayas podido creer en la vida y en tu capacidad de encuentro, creer que alguien haya podido ayudarte a descubrir lo mejor que existe dentro de ti. Agradece a aquellos que desde su manera de ser, te ayudaron a ser mas humano, mas sencillo, mas sensible a las cosas de la vida. Aquel que inesperado y oportuno supo escucharte comprensivo. Aquel que te ayuda a develar tu riqueza interior. Aquel que con su gran bondad te hizo ser sencillo. Aquel que descubriste un día y "se quedo en ti". Aquel que corrigiéndote con cariño te hizo caminar. Aquel que con su vida incansable te animó a luchar. Aquel que sin cansancio siempre espero lo mejor de ti. Aquel que te exigía siempre haciéndote crecer en la grandeza. Aquel que te hace sentir importante cuando necesita de ti. Aquel que estando lejos lo sentiste cerca. Aquel que con su desacuerdo te hace descubrir tu verdad. Aquel que sabes que te quiere y siempre te espera. Aquel que siempre te anima a ver lo positivo. Aquel que te quiere como eres animándote a crecer. Aquel que con su necesidad de ti hizo que te sintieras "única".  Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar... ...y decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas, decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución, decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis, decidí ver cada noche como un misterio a resolver, decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz. Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos, aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar, descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui, me dejó de importar quién ganara o perdiera, ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer. Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir. Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien "Amigo". Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, "el amor es una filosofía de vida". Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás. Aquel día decidí cambiar tantas cosas... aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad, desde aquel día ya no duermo para descansar... ahora simplemente duermo para soñar.  Cuando quieras hacer algo y oigas tu propia voz susurrándote que no tiene sentido intentarlo siquiera. Cuando esa voz te dice: "¿Qué es lo que te hace pensar que puedes hacer esto?". Recuerda que hay otra voz que puedes escuchar, la voz de la esperanza y del estímulo. No es la que te dice "no puedes hacerlo", sino la que te dice"¡Claro que puedes!". Mucha gente carece de la confianza, la autoestima y la voluntad para intentar el éxito. Algunos empiezan bien, pero no logran terminar bien lo que empiezan. Algunos pueden tener miedo de perder; otros pueden tener miedo incluso de ganar. Hay quienes se desmoralizan porque le prestan atención a la voz que les habla de abandonar el intento y darse por vencidos. Lo que oyen es: "Puedes olvidarte de eso; jamás lo lograrás". Pero hay otro mensaje que también podrás oír si solamente escuchas. Es el que te dice: ¡Claro que puedes!". Como la flor que, creada de una sola semilla, termina por florecer, el sueño que guardamos en nuestro interior tiene todo el potencial para volverse realidad. Donde hay un sí, puede haber un no, pero también se abrirá un camino. Recuerda que la gente también elige al no elegir. No se trata solamente de lo que hacemos, sino muchas veces también de lo que no hacemos. De modo que planifícalo, trabaja para lo que quieres y no tengas miedo de soñar. Piensa en todas las oportunidades en las que alcanzaste tus metas. No hagas caso de las voces que tratan de desmoralizarte; no tienes que darles importancia. Siempre dependerá de ti no elegir la voz que te dice que no podrás, sino la que te dice: "¡Claro que puedes!". Sueña y dale vida a tus sueños. Depende de ti.  ...Da gracias por despertar ...da gracias por tu cuerpo saludable ...da gracias por tu mente activa ...da gracias por tu vista sana ...da gracias por tu corazón que late ...y luego de eso, pide lo que necesites, verás que no hay mucho mas que pedir. Tenemos tanto y agradecemos tan poco, decídete a vivir tal y como eres y con lo que tienes, y siempre da las gracias por lo que tienes antes de pedir lo que necesitas.  Es hacer las cosas; no desear poder hacerlas, soñar con ellas, o pensar si uno será capaz de llevarlas a cabo. Es aprender, como hacer las cosas haciéndolas, tal como se aprende a caminar, caminando, o a vender, vendiendo. Es la aplicación de la teoría a la práctica. Es la eliminación de la debilidad, del temor y del desaliento. Es la mano de hierro en el guante de terciopelo. Es el estar alerta, con presencia de ánimo, listo adaptarse a lo inesperado. Es el sacrificio de los sentimientos personales en gracia al deseo de triunfar. Es la suma de tres cantidades: propósito, práctica y paciencia. Es la medida del hombre; el verdadero tamaño del alma. Es la facultad de poder usar las propias pasiones, hábitos, gustos, disgustos, experiencias, mente, educación, corazón y cuerpo; y no ser usado por estas cosas. Es el aprendizaje personal, la concentración, la visión, el sentido común. Es la suma total de todo lo bueno que hay en una persona.  La falta de perdón es como un veneno que tomamos a diario a gotas pero que finalmente nos termina envenenando. Muchas veces pensamos que el perdón es un regalo para el otro sin darnos cuenta que los únicos beneficiados somos nosotros mismos. El perdón es una expresión de amor. El perdón nos libera de ataduras que nos amargan el alma y enferman el cuerpo. No significa que estés de acuerdo con lo que pasó, ni que lo apruebes. Perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te lastimó. Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que nos causaron dolor o enojo. El perdón se basa en la aceptación de lo que pasó. La falta de perdón te ata a las personas con el resentimiento. Te tiene encadenado. La falta de perdón es el veneno más destructivo para el espíritu ya que neutraliza los recursos emocionales que tienes. El perdón es una declaración que puedes y debes renovar a diario. Muchas veces la persona más importante a la que tienes que perdonar es a ti mismo por todas las cosas que no fueron de la manera que pensabas. "La declaración del Perdón es la clave para liberarte". ¿Con qué personas estás resentido? ¿A quienes no puedes perdonar? ¿Tú eres infalible y por eso no puedes perdonar los errores ajenos? Perdona para que puedas ser perdonado, recuerda que con la vara que mides, serás medido... "Aliviana tu carga y estarás más libre para moverte hacia tus objetivos  Que descubras la serenidad y tranquilidad en un mundo imposible de entender. Que el dolor que has vivido y los problemas que has experimentado, te den el poder de caminar por la vida enfrentando cada situación con optimismo y valor. No olvides que habrá seres cuyo amor y comprensión siempre estarán contigo, aun cuando te sientas solo. Que descubras suficiente bondad en otros para creer en un mundo de paz. Que una palabra generosa, un abrazo y una sonrisa sean tuyos todos los días de tu vida. Que puedas dar estos regalos tanto como recibirlos. Recuerda el sol aun en medio de la tormenta. Enseña amor a aquellos que odian, y deja que ese amor te fortalezca. Recuerda que aquellos seres cuyas vidas has tocado y aquellos otros que han dejado su huella en ti, siempre ocuparán un lugar especial en tu corazón. No importa si el encuentro fue corto y no lo que tu esperabas o deseabas. No te preocupes demasiado por lo material. Valoriza más la bondad y generosidad que habitan en tu corazón. Que encuentres tiempo cada día para apreciar la belleza y el amor que te rodean. Realiza que como seres humanos tenemos muchas cosas en común pero en el fondo todos somos diferentes. Aprecia y respeta las diferencias. Lo que sientes que careces en el presente puede ser tu fortaleza en el futuro. Que veas un futuro lleno de posibilidades. Que encuentres suficiente fortaleza en tu interior para determinar por tí mismo tu valor, y no dependas de la opinión de otros para reconocer tus habilidades.  No te enamores del amor, enamórate de alguien que: Te ame, que te espere, que te comprenda aún en la locura; de alguien que te ayude, que te guíe, que sea tu apoyo, tu esperanza, tu todo. Enamórate de alguien que no te traicione, que sea fiel, que sueñe contigo, que sólo piense en ti, en tu rostro, en tu delicadeza, en tu espíritu y no en tu cuerpo o en tus bienes. Enamórate de alguien que te espere hasta el final, de alguien que sea lo que tú no elijas, lo que no esperes. Enamórate de alguien que sufra contigo, que ría junto a ti, que seque tus lágrimas, que te abrigue cuando sea necesario, que se alegre con tus alegrías y que te dé fuerzas después de un fracaso. Enamórate de alguien que vuelva a tí después de las peleas, después del desencuentro, de alguien que camine junto a ti, que sea un buen compañero, que respete tus fantasías, tus ilusiones. Enamórate de alguien que te ame. No te enamores del amor, enamórate de alguien que este enamorado de tí.  Todo el mundo dice que mi sentido es grande, pero que es, como si dijéramos, inútil. Justamente por ser tan grande es inútil si fuera útil ya habría empequeñecido tiempo ha yo tengo tres tesoros que aprecio y conservo El primero se llama amor El segundo mesura El tercero, no osar encabezar el mundo Gracias al amor se puede ser valiente Gracias a la maduración, se puede se generoso Y por no osar encabezar el mundo, Se puede estar a la cabeza de los hombres perfectos Pero pretender ser valiente sin amor generoso sin mesura Y avanzar sin posponerse es morir Si luchas con amor sales victorioso Si hay amor en tu defensa eres invencible. El cielo protege a través del amor a quien quiere salvar.  Un buen hogar siempre estará donde el camino esté lleno de “paciencia”, donde la almohada esté llena de secretos, donde el perdón esté lleno de rosas. Estará donde el puente se halle tendido para pasar, donde las caras estén dispuestas para sonreír, las mentes activas para pensar y las voluntades deseosas para servir. Un buen hogar siempre estará donde los besos tengan vuelo y los pasos, mucha seguridad. Donde los tropiezos tengan cordura y los detalles, significación. Donde la ternura sea muy tibia y el trato diario muy respetuoso. Donde el deber sea gustoso, la armonía contagiosa y la paz dulce. Un buen hogar siempre estará donde el crecimiento sea por el mismo tronco y el fruto por la misma raíz. Donde la navegación sea por la misma orilla y hacia el mismo puerto. Donde la autoridad se haga sentir y, sin miedos ni amenazas, llene la función de encauzar, dirigir y proteger. Donde los abuelos sean reverenciados, los padres obedecidos ¡y los hijos vigilados! Un buen hogar siempre estará donde el fracaso y el éxito sean de todos. Donde disentir sea intercambiar y no guerrear. Donde la formación junte los eslabones ¡y la oración forme la cadena! Donde las pajas se pongan con el alma y los hijos se calienten con amor. Donde el vivir esté lleno de sol y el sufrir esté lleno de fe. Un buen hogar siempre estará en el ambiente donde naciste, en el huerto donde creciste, en el molde donde te configuraste y el taller donde te puliste. Y muchas veces será el punto de referencia y la credencial para conocerte, porque el hogar esculpe el carácter, imprime rasgos, deja señales y marca huellas Las vetas y el cimiento dejados por un buen hogar son indestructibles. Los principios parecen como grabados en hierro. La fe, como cincelada en roca. Y el amor, llevado como bandera. Es montar el barco más seguro para navegar el mundo, de otra manera sería navegar con un timón titubeante, una brújula indecisa y la quilla rota. Con buenos hogares se podría salvar al mundo, porque ellos tocan a fondo la conducta de los hombres, la felicidad de los pueblos y la raíz de la vida. Aunque hay excepciones, ese hogar primero, “hogar tronco”, nunca se pierde: ¡te lo llevas en el alma! Nunca se oscurece: queda en las luces que te alumbran el camino. Nunca se lo lleva el viento: queda prendido en tu raíz. De ese “hogar tronco” salen las grandes alas que te permiten volar y hacerte águila. De ese “hogar tronco” salen los principios fuertes que enmarcan tu figura para hacerte gigante. De ese “hogar tronco” sale esa fuerza de la fe que resplandece para hacerte estrella. ¡De ahí salen obras maestras! Porque ahí se gestan los grandes valores del mundo, ahí se incuban las almas de resistencia, de temple y de fe. El hogar, hoy en día, es una prioridad pues, como la buena tierra, ¡da lo que le siembran!  Comentario de una psicóloga… Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo. También están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron. Y son generalmente éstas últimas, las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores. Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada mas que para subsistir y que no saben en que ocupar su tiempo libre. En fin, palabras mas, palabras menos, están verdaderamente desesperadas. Antes de contarme esto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnostico seguro: "Depresión" y la infaltable receta del antidepresivo de turno. Si yo he llegado a conocer a estas personases porque obviamente, no mejoraron y vinieron a verme buscando soluciones su rosario de dolencias. Entonces, después de que las escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan, es "un amante"! Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto. Están las que piensan: ¿Cómo es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica? Y también están las que escandalizadas se despiden y no vuelven nunca más. A las que deciden quedarse y no salen espantadas por el consejo, les doy la siguiente definición: Amante es "Lo que nos apasiona". Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también, quien a veces, no nos deja dormir. Nuestro amante es lo que nos ayuda a esperar el mañana, o el tiempo necesario para el reencuentro. Lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene, motivación y sentido. A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra propia pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es ocasional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la solidaridad para el prójimo, en el hábito de viajar, en el teatro, en la pintura, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby...... En fin, es "alguien" o "algo" que nos pone de "novio con la vida" y nos aparta del triste destino "de durar". Y que es durar? ... Durar es tener miedo a vivir. Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y la lluvia. "Durar" es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana. Termino este relato con una sugerencia, mas que una sugerencia, una súplica: Por favor no te empeñes en durar, búscate un amante y un protagonista...."de la vida". Piensa que lo trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie. Lo trágico, es no animarse a vivir, mientras tanto y sin dudar, búscate un amante.... "Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida"...  En este camino resulta deseable aprender a ser sensibles para escuchar las señales internas que intentan decirnos que algo no está funcionando correctamente. La frustración y el resentimiento son solo algunas de estas señales. El propósito de estas emociones es simplemente señalarnos que el camino que nos empeñamos en seguir, no nos lleva a donde queremos llegar. No nos dicen que no podemos triunfar en lo que nos proponemos, pero reconocerlas nos permite admitir que algo necesita modificarse (generalmente dentro de nosotros, Ej. Nuestra Actitud), y al hacerlo nos colocamos en la ventajosa posición de aprender nuevas maneras de lograrlo.  Es importante tomar conciencia que la vida nos otorga siempre una nueva oportunidad para volverlo a intentar. Sin importar cuantas veces necesitemos hacerlo siempre hay una nueva oportunidad, aun si necesitamos empezar de nuevo. Cualquier obstáculo que estaba en nuestro camino apenas un minuto antes, ha sido modificado por el paso del tiempo y nuestra interacción con él, y ahora nos encontramos ante una situación diferente en la cual podemos aprender algo nuevo, probar una nueva estrategia, y alcanzar mayores niveles de autorrealización. Al encarar las situaciones que se nos presentan en la vida bajo esta óptica, descubrimos que nos otorga un gran poder el simple hecho de considerar que en la vida siempre tenemos la oportunidad de pasar la página de nuestro libro, y encontrar una página en blanco sobre la cual comenzar nuevamente. Esto nos conecta con la increíble libertad que nos espera al experimentar la novedad tras cada nuevo instante en nuestras vidas, nos hace sentir que podemos lograr cualquier cosa mientras continuemos intentándolo, y nos revela el verdadero secreto del poder que se encuentra tras volver a intentarlo.  Mucho se ha dicho sobre la excelencia pero, ¿qué es? Y, ¿cómo llegar a ella? Pues bien, empezaremos por definir estos conceptos es lo superior en calidad y bondad o que sobresale en mérito o estimación. Lo primero que debemos hacer para lograr la perfección en todo lo que hacemos es preguntarnos a nosotros mismo: ¿qué es lo que deseamos? ¿Adónde nos conduce esto? ¿Qué buscamos? ¿Qué estoy haciendo para lograrlo? En: mi vida personal, profesional, amigos, pareja etc. Después de haber sido sinceros con nosotros mismos y darnos cuenta de nuestras actitudes y sentimientos, daré a conocer a continuación algunas sugerencias, las cuales nos servirán para dar nuestro mejor esfuerzo. Metas y objetivos: El tener claramente lo que queremos en nuestras vidas nos permite visualizar un panorama más seguro al ir cumpliendo con esto; desarrollan más tus capacidades y te das cuentas que puedes llegar tan lejos como desees. *Disciplina: Esto es indispensable en todo lo que hagas ya que la constancia es la llave que te abrirá la puerta para obtener el éxito. *Innovación diaria: Estar abiertos a constantes cambios para ir evolucionando. Adquiriendo, nuevos conocimientos y técnicas para llevarlas a cabo y no caer en la mediocridad. *Creatividad: ¡Sí! Deja fluir tus ideas, inventa cosas nuevas, usa tu imaginación para no caer en la monotonía. *Haz tu mejor esfuerzo: Da siempre tu máximo empeño en todo lo que hagas. Sabemos que en bastantes ocasiones, nos tocará hacer cosas que no deseamos o gusten. Sin embargo, al hacerlo encontrarás una gran satisfacción. Compromisos y responsabilidades: Empieza contigo mismo y deja a un lado los miedos. Recuerda que entre más grandes sean mayor será la recompensa. Como pudimos darnos cuenta, si alguno de los puntos mencionados está fallando rompe con el equilibrio el cual nos lleva alcanzar la perfección. Por último, recuerda lo que dice este viejo refrán y pon lo en práctica. “Planta una idea y cosecharás una acción planta una acción y cosecharás un hábito planta un hábito y cosecharás una vida planta una vida y cosecharás un destino” Nadia Kabande Toledo  Existe un consejo garantizado de una buena educación familiar, que además es muy fácil de utilizar por los progenitores en el seno hogareño. A los hijos se les debe facilitar todo aquello que mejore su potencialidad y sus capacidades, pero luego dejar que consigan sus objetivos por sí mismos, sin adelantárselos sin su esfuerzo personal. Expliquémoslo con casos concretos: No les compremos un coche, sino que ayudémosles a que obtengan el permiso de conducción, o no les paguemos unas vacaciones en el extranjero sino que asuman los costes de que ellos aprendan idiomas y vayan a trabajar a otros países. O sólo les ayudemos a adquirir un vehículo si lo necesitan para proseguir sus estudios o para iniciarse en un empleo. Todas las personas valoramos las metas conseguidas en función de nuestra participación directa en su logro y del precio pagado en persona. Un bocadillo ganado duramente tras colaborar en la recolección de fruta, sabe mejor que un banquete pagado por los padres. Demos a nuestros hijos todo aquello que les haga más capaces, más preparados, más competentes, pero recordemos que si les ofrecemos sus objetivos finales sólo les convertiremos en inútiles insatisfechos que no conocerán el valor del trabajo y la alegría del esfuerzo. Hemos de ayudar a nuestros hijos al máximo antes de la carrera de la vida, pero luego deben correr solos, y aprender que sólo se gana con el esfuerzo propio. Cuando descubren el infinito potencial de voluntad y de creatividad que atesoran, se transforman. La existencia es deseo, es coraje, es dolor, pero cualquier energía que se invierta para sacar lo mejor de uno mismo viene acompañada de alegría. Goethe dijo que una persona se conoce a sí misma no por la reflexión, sino mediante el esfuerzo. Tratemos de cumplir nuestro deber y pronto conoceremos quiénes somos. Nada grande se ha conseguido sin entusiasmo, que siempre es un éxito, porque nunca hay esfuerzos inútiles. Hasta Sísifo desarrollaba sus músculos. Enseñemos a nuestros hijos que se ama más lo que con más esfuerzo se ha conseguido. Mikel Agirregabiria
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