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Reflexiones

LA VIDA

LA  VIDA La vida puede ser vivida, o transformarse en un simulacro.
Puede ser serena, puede ser competitiva.
Puede ser alegre, puede ser triste, pero siempre es irrecuperable.
Rabindranath Tagore, decía:
"Si de noche lloras porque se ha ido el sol, tampoco podrás ver las estrellas".

El ser humano, eternamente insatisfecho, padece cuando no tiene nada y también padece cuando tiene demasiado.
No quiere conservar sus bienes para disfrutarlos, sino mantenerlos para acrecentarlos.
Si alguien es demasiado amado, se siente atosigado.
Si nadie lo ama, se siente desgraciado.
Cuando está con una persona añora otra presencia.
Cuando está en alguna parte, quisiera estar en otra.

Tantas veces el valor lo obtiene lo que se ha perdido.
Tantas veces lo largamente anhelado aburre y desespera.
¿Hasta cuándo?
¿Hasta cuándo dejaremos escapar lo que tenemos buscando lo que tampoco disfrutaremos?
¿Y hasta cuándo seguiremos pensando que es tarde, que ya no hay oportunidad?

Vivamos el momento, disfrutemos lo que tenemos y nunca, pero nunca, olvidemos que el único tiempo que podemos perder es el que todavía no ha llegado.
El resto es pasado,
¡No sigamos perdiendo el tiempo!
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EL AMOR CONSCIENTE ( Corazón herido )

EL AMOR CONSCIENTE ( Corazón herido ) Las parejas que comparten una relación profunda de ser a ser, que mantienen un buen nivel de comunicación, que tienen intereses y valores comunes y que disfrutan naturalmente de la compañía del otro, logran establecer un equilibrio ideal entre el cielo y la tierra, por así decirlo. (La sexualidad, por su parte, puede operar en cualquiera de estos niveles: como una forma de unión simbiótica, como compañía corporal, como un ejercicio compartido, como una forma de comunicación o como una comunión profunda.) El amor consciente sólo aparece cuando ambas personas logran establecer una comunión esencial que trasciende a la personalidad. En esos momentos de comunión, estamos simultáneamente en contacto con nuestra propia esencia y con la esencia de nuestra pareja y, sin embargo, seguimos siendo individualidades separadas. Por más próximos que nos hallemos nunca podremos llegar a compartir plenamente nuestros mundos ni a saber del todo cómo son las cosas para la otra persona. Así pues, aunque podamos compartir ciertos momentos fugaces de unidad en los que nuestra esencia permanece en contacto, la unión completa siempre estará fuera de nuestro alcance. Ahora bien, no existe modo alguno de retener a otra persona ni de poder utilizar la relación como una forma de escapar de la soledad. Nuestra pareja es sólo un préstamo temporal que nos concede el universo, un préstamo que ignoramos cuándo se nos reclamará. En el fondo de la devoción a otra persona anida la dulce y melancólica plenitud de un corazón que sólo anhela desbordarse. La soledad es, a fin de cuentas, lo que nos impulsa a salir de nosotros mismos. Por consiguiente, no es necesario que nos aislemos porque la soledad, como simple presencia, es lo que compartimos con todas las criaturas de la tierra, es el trasfondo del que brotan todos los tesoros: un anhelo desbordante que nos hace salir de nosotros mismos, escribir un poema, componer una canción o crear algo hermoso. Cuando valoramos nuestra soledad podemos ser nosotros mismos y entregarnos más plenamente. Entonces ya no necesitaremos que los demás nos protejan o nos hagan sentir bien sino que, en lugar de eso, estaremos en condiciones de ayudarles para que sean ellos mismos. El amor consciente sólo puede brotar como el fruto maduro de un corazón herido. Todas las tradiciones espirituales coinciden en afirmar que la persecución exclusiva de nuestra propia felicidad no conduce a la verdadera satisfacción porque los deseos personales se multiplican de continuo generando nuevas frustraciones. La verdadera felicidad -la que nadie puede arrebatarnos- emana de la apertura de nuestro corazón, de su proyección hacia el mundo que nos rodea y se complace con el bienestar de nuestros semejantes. Si queremos preocuparnos por el desarrollo y la evolución de las personas a las que amamos es necesario poner en funcionamiento las capacidades más profundas de nuestro ser y evolucionar nosotros mismos. La evolución exige la puesta en marcha de todas nuestras cualidades. Así pues, todas las dificultades propias de la relaciones constituyen, en realidad, una oportunidad excepcional: descubrir el camino sagrado del amor cuya llamada nos alimenta a cultivar la plenitud y la profundidad de nuestro ser.

EL AMOR CONSCIENTE ( Niveles de conexión )

EL  AMOR CONSCIENTE  ( Niveles de conexión ) El vínculo más primario que podemos encontrar en la pareja es la necesidad de una fusión simbiótica originada en el deseo de alcanzar el alimento emocional del que carecimos en nuestra infancia. Obviamente, esto es algo por lo que atraviesan muchas parejas que, cuando acaban de conocerse, atraviesan una fase simbiótica que les lleva a cortar temporalmente otras actividades o amistades y a pasar la mayor parte del tiempo juntos. El estadio simbiótico de una relación puede así contribuir a que ambas personas lleguen a establecer un profundo vínculo emocional. No obstante, si la simbiosis se convierte en la principal motivación de la relación o si perdura demasiado tiempo, termina convirtiéndose en un factor limitador que establece una dinámica paternofilial que limita el rango de expresión e interacción de ambas personas, destruye los roles masculinos y femenino de la relación y termina creando pautas de comportamiento adictivas. Más allá de la necesidad primitiva de fusión simbiótica, el deseo fundamental que aparece en una relación es el de compañerismo, un deseo que puede asumir formas más o menos sofisticadas. El compañerismo constituye un ingrediente esencial de toda relación pero ciertas personas, sin embargo, parecen no desear nada más de su pareja. Otro nivel posterior de relación es el que se establece en el caso de que los amantes no sólo compartan las actividades y la compañía del otro sino que también tengan intereses, objetivos y valores parecidos. Así pues, cuando una pareja comienza a crear un mundo común podemos afirmar que ambos se adentran en el nivel de la comunidad, un tipo de relación que, al igual que el compañerismo, constituye una forma terrenal y concreta de relación. Sin embargo, más allá del hecho de participar de los mismos valores e intereses del otro, se encuentra el nivel de la comunicación, un nivel en el que somos capaces de compartir todo aquello que ocurre en nuestro interior, es decir, todos aquellos pensamientos, expectativas, experiencias y sentimientos.

EL AMOR CONSCIENTE ( Comunión del alma )

EL  AMOR CONSCIENTE  ( Comunión del alma ) Establecer una buena comunicación es una tarea mucho más difícil que tratar simplemente de crear una situación de compañerismo o de comunidad. Este nivel requiere que cada miembro de la pareja sea totalmente sincero al expresar lo que ocurre en su interior y tenga el valor suficiente como para superar los inevitables obstáculos que aparecen ante cualquier intento de compartir dos verdades diferentes. La buena comunicación es, con toda certeza, el elemento más importante de cualquier relación cotidiana sana. Un nivel todavía más desarrollado de la comunicación es la comunión. Más allá del hecho de compartir los pensamientos y los sentimientos existe el reconocimiento profundo del ser de otra persona, un reconocimiento que suele descubrirse en el silencio, tal vez mientras miramos a los ojos de nuestra pareja, estamos haciendo el amor, paseando por el bosque o escuchando música. Es como si, de pronto, nos sintiéramos percibidos y conmovidos en aquel núcleo profundo del ser que trasciende a la personalidad. Seguimos siendo plenamente nosotros mismos pero, al mismo tiempo, estamos completamente en contacto con nuestra pareja. Este tipo de relación es tan extraño y sorprendente que no suele pasar desapercibido. Por otra parte, aunque la comunicación pueda ser fruto de un trabajo deliberado, la comunión, por su parte, es completamente espontánea y se encuentra más allá de nuestra voluntad. La comunicación y la comunión son formas de intimidad más profundas y sutiles que la compañía y la comunidad y tiene lugar, respectivamente, en el nivel de la razón y en el de corazón. La profunda intimidad de la comunión puede alimentar el anhelo a superar completamente la dualidad, una aspiración, en definitiva, por lograr la unión completa con la persona amada. No obstante, aunque este anhelo expresa una necesidad auténticamente humana, se dirige en realidad, hacia lo infinito, lo absoluto y lo divino. Pero cuando este deseo de unión definitiva permanece ligado a una relación concreta suele terminar creando problemas y reduciendo nuestra aspiración por la realización espiritual a la idealización, la inflación, la adicción y la muerte. La forma más adecuada de orientar nuestra aspiración hacia la unión consiste en una práctica espiritual auténtica -como la meditación, por ejemplo- que nos enseñe a ir más allá de la mente dicotómica en todas las áreas de nuestra existencia. Así pues, aunque apunte en esta dirección, las relaciones íntimas pueden alentar este tipo de práctica pero jamás pueden llegar a sustituirla. Toda relación tiene áreas, más o menos intensas, a lo largo de este continuo de conexión.

EL AMOR CONSCIENTE (La otra orilla del amor)

EL AMOR CONSCIENTE (La otra orilla del amor) El logro más elevado del amor, el amor consciente, encamina a los amantes más allá de sí mismos y les lleva a conectar plenamente con la totalidad de la vida. En realidad, el verdadero amor carecerá de espacio para desarrollarse hasta el momento en que se proyecte hacia el exterior. El punto más elevado de la relación amorosa apunta al logro de un sentimiento de hermandad con toda forma de vida, lo que Teihard de Chardin denominaba "amor por el Universo". Sólo de este modo podrá el amor -como afirmaba Teihard- "convertirse en luz y poder ilimitados". El sendero del amor se propaga en círculos. Comienza en el hogar encontrando nuestro sitio, haciéndonos amigos de nosotros mismos y descubriendo que, bajo la confusión y el engaño de nuestro propio egoísmo, se esconde la riqueza intrínseca de todo nuestro ser. Cuando llegamos a establecer contacto con esta plenitud fundamental que anida en nuestro interior descubrimos que tenemos mucho más que ofrecer a nuestra pareja de lo que anteriormente imaginábamos. Cuando dos personas se preocupan por el desarrollo de la consciencia y el espíritu de su pareja, tienden naturalmente a compartir su amor con los demás. Y, de este modo, las nuevas cualidades emergentes -la generosidad, el coraje, la compasión y la sabiduría, por ejemplo- se extienden más allá del círculo de su propia relación. Estas relaciones son el "hijo espiritual" de la pareja, lo que su unión puede ofrecer al mundo. Una pareja florecerá, pues, cuando su visión y su actividad no se centre exclusivamente en ellos mismos sino, por el contrario, cuando sean capaces también de incluir a la comunidad de la que participan. Pero, como señala Teihard de Chardin, el amor entre dos personas puede expandirse todavía más. Cuanto más profundo y apasionantemente se ame una pareja mayor será su preocupación por el estado del mundo en el que viven, más conectados estarán con el planeta y, en consecuencia, se ocuparán de cuidar del mundo y de todos los seres que necesiten ayuda. El logro máximo y la más plena expresión del amor se alcanzan cuando éste llega a abarcar a toda la creación enriqueciendo y fortaleciendo entonces, a su vez, la vida de la pareja. Éste es el gran amor y el gran camino que nos conduce hasta el mismo corazón del Universo.

EL MUNDO INTERIOR

EL MUNDO INTERIOR Debemos aprender a enfatizar las posibilidades de nuestro mundo interno, pues es en nuestro mundo interno en el que estamos continuamente sumergidos. Este mundo nos pertenece: donde quiera que vayamos, lo llevamos con nosotros y podemos contar con él, mientras que el mundo externo siempre nos reserva alguna que otra decepción. Si lo que buscamos es nuestro verdadero camino, la plenitud, debemos saber que podemos encontrarlos en nosotros mismos. El problema es que no nos conocemos, no sabemos todo lo que poseemos, todos nuestros tesoros, y nuestro conocimiento se pierde irremediablemente en tesituras inertes, sin sentido y de vana erudición. Debemos esforzarnos para sentir y utilizar todos nuestros recursos.
Debemos saber que podemos encontrarlos en nosotros mismos. El problema es que no nos conocemos, no sabemos todo lo que poseemos, todos nuestros tesoros, y nuestro conocimiento se pierde irremediablemente en tesituras inertes, sin sentido y de vana erudición. Debemos esforzarnos para sentir y utilizar todos nuestros recursos.

ALCANZA TU SUEÑO

ALCANZA TU SUEÑO Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal.

Pero sé paciente, no pretendiendo
que todo te llegue de inmediato.

Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo,
vendrá a tus manos en el momento oportuno.

Aprende a esperar el momento exacto
para recibir los beneficios que reclamas.

Espera con paciencia a que maduren los frutos
para poder apreciar debidamente su dulzura.

No seas esclavo del pasado
y los recuerdos tristes.

No revuelvas una herida que está cicatrizada.
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.

¡Lo que pasó, pasó!

De ahora en adelante procura construir
una vida nueva, dirigida hacia lo alto
y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.

Haz como el sol que nace cada día,
sin acordarse de la noche que pasó.

Sólo contempla la meta
y no veas que tan difícil es alcanzarla.

No te detengas en lo malo que has hecho;
camina en lo bueno que puedes hacer.

No te culpes por lo que hiciste,
más bien decídete a cambiar.

No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.

Deja que el amor te toque
y no te defiendas de él.

Vive cada día, aprovecha el pasado para bien
y deja que el futuro llegue a su tiempo.

No sufras por lo que viene, recuerda que
"cada día tiene su propio afán".

Busca a alguien con quien compartir tus luchas
hacia la libertad;una persona que te entienda,
te apoye y te acompañe en ella.

Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona,
despréndete de ella y ámala,
sin pedirle nada a cambio.

Aprende a mirarte con amor y respeto,
piensa en ti como en algo precioso.

Desparrama en todas partes
la alegría que hay dentro de ti.

Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.

La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos
y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.

Si en tu interior hay luz y dejas abiertas
las ventanas de tu alma, por medio de la alegría,
todos los que pasan por la calle en tinieblas,
serán iluminados por tu luz.

Trabajo es sinónimo de nobleza.
No desprecies el trabajo
que te toca realizar en la vida.

El trabajo ennoblece a aquellos
que lo realizan con entusiasmo y amor.

No existen trabajos humildes.
Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.

Da valor a tu trabajo,cumpliéndolo con amor y cariño
y así te valorarás a ti mismo.

Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos,quizás entonces necesitemos hacer
un alto en el camino y experimentar
un cambio radical en nuestras vidas.

El éxito en la vida no se mide
por lo que has logrado,
sino por los obstáculos que has tenido
que enfrentar en el camino.

Tú y sólo tú escoges la manera
en que vas a afectar el corazón de otros
y esas decisiones son de lo que se trata la vida.

"Que este día sea el mejor de tu vida
para alcanzar tus sueños".
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TENER EXITO...

TENER EXITO... · Es comenzar por tener un sueño.

· Es estar comprometido con tus sueños.

· Es tener confianza en ti mismo.

· Es algo que no aparece por casualidad.

· Es aceptar lo que no se puede cambiar.

· Es saber cambiar a tiempo.

· Es saber que lo único permanente es el cambio.

· Es saber y poder delegar en los demás parte de tu tarea.

· Es volver a empezar.

· Es reconocerte en tus logros.

· Es saber disfrutar de tus logros.

· Es reconocer que te equivocaste y pedir perdón.

· Es reconocer que detrás de cada acierto, puede haber varios fracasos.

· Es enamorarte de lo que haces.

· Es no postergar y hacer algo ahora.

· Es darse cuenta que estas eligiendo a cada momento.

· Es reconocer tus propias debilidades y fortalezas.

· Es no parar jamás hasta conseguir tus sueños.

· Es saber con que fin hacemos las cosas.

· Es no mirar hacia atrás.

· Es actuar con entusiasmo.

· Es transitar camino desconocidos.

· Es probar hacer algo que nunca hicimos.

· Es saber que no estamos solos.

· Es no rendirse jamás.

· Es rendirse ante lo que no se puede cambiar.

· Es disfrutar de cada momento.

· Es disfrutar del tiempo libre.

· Es tener tiempo libre.

· Es pensar en positivo.

· Es tener metas claras.

· Es tener perseverancia en la búsqueda de los sueños.

· Es estar preparado para ver la oportunidad.

· Es tener una actitud positiva.

· Es desarrollar la creatividad.

· Es utilizar la imaginación.

· Es volver a comenzar con el mismo entusiasmo.

· Es volver a empezar sin darse por vencido.

· Es hacer las cosas lo mejor posible, pero hacerlas.

· Es actuar como si ya hubieras logrado tus metas.

· Es tener claridad en el propósito.

· Es no hacerse problema por las cosas pequeñas.

· Es dejar una huella para que otro puedan seguir.

· Es jugar a ganar por disfrutar.

· Es tener conciencia de lo que uno quiere.

· Es arriesgar...

LO MAS DIFICIL

LO MAS DIFICIL Lo más difícil de aprender en la vida, es que puente hay que cruzar
y que puente hay que quemar

Realmente es algo muy difícil. Se trata de tomar una decisión, y decir hasta aquí llegué, y no vale la pena seguir adelante. O bien, decido correr el riesgo y continuar.

Con lo que sea, un trabajo, un proyecto, una relación, una ilusión.
Aprender a diferenciar estos dos puntos, es un trabajo de toda la vida, es un trabajo de prueba y error. Seguramente a lo largo de nuestra vida, nos hemos arrepentido de haber abandonado algo, y nos preguntamos que hubiera pasado si seguíamos adelante y también es muy probable, que nos cuestionemos sobre algunas cosas que no hemos podido cortar y seguimos a pesar de nuestra disconformidad.

Arriesgarnos a decidir en determinados momentos de nuestra vida, es algo que nos resulta muy complejo. Muchas veces nuestras emociones y nuestro pensamiento racional están en disputa y no sabemos a cual hacerle caso.
Algo que a mi me da resultado en estas circunstancias, es centrarme, conectarme con lo más íntimo y profundo de mi ser, y en este estado, sé positivamente que tengo que hacer.

Esto no implica que muchas veces tenga miedo, que me guste lo que determiné que era lo mejor para mí en ese momento.
A lo largo de mi vida, he tomado muchas decisiones tanto en el ámbito laboral como en el personal. Por supuesto me equivoqué muchas veces, me arrepentí, me critiqué, y otras me sentí feliz y me felicité.

Siempre que siento que me equivoqué con un puente, tiendo a sentirme la persona mas tonta del universo, como no me di cuenta!! Cuando logro superar esa etapa, que cada vez es más corta, reconozco que me equivoqué, pero también, que es lo que pude hacer en ese momento, dejo de castigarme, me perdono por mi equivocación y me digo que algo bueno saldrá de todo eso, y aprendo para la próxima.

Y generalmente es así, crucé muchos puentes que debí haber quemado, pero me llevaron a un lugar de mayor crecimiento, y quemé otros, y me arrepentí, y a la larga no fue tan malo como había supuesto, incluso alguna vez, resultó ser lo mejor para mi.

Si decidimos sin miedo, conectados con nuestro yo interior, la decisión que tomemos siempre será la correcta para nosotros, la que nos de paz interior, la que nos enseñe una lección, la que nos haga felices.
No nos olvidemos que Todo lo que sucede, sucede por una razón.
Por lo tanto, crucemos puentes, quememos otros y sigamos adelante con Fé y Confianza en nuestra voz interior que siempre nos indicará el mejor camino.

David Russell

LA CAPACIDAD DE ILUSIONARSE...

LA CAPACIDAD DE ILUSIONARSE... La ilusión constituye una manera de vivir de unas personas determinadas: son esos hombres y mujeres que, de una forma habitual, encuentran diariamente motivos para ilusionarse, para hacer de cada jornada laboral un día festivo.

Se les suele llamar personas de temperamento alegre, y parte de esa alegría les viene por su capacidad de ilusionarse, ya sea por un paseo o por el color de unas flores, da igual, porque cada una de estas manifestaciones de júbilo responden a una de actitud básica de vivir su propia vida, de esa personas de "chispeante", de refrescante juventud, que les lleva a encontrar, en lo que otro tal vez ve la monótona repetición de un acto, una ocasión para disfrutar de la vida.

Todo el mundo quisiéramos hacer de nuestra vida una existencia ilusionada. La meta es difícil, pero al estar rodeada de un cierto hábito de magia y utopía se hace sumamente apetecible.

La cita es larga, pero merece la pena. Es de Miguel Angel Martí, que en su brillante ensayo sobre la ilusión (La ilusión, EUNSA, Pamplona 1993), nos alienta a esforzarnos por vivir ilusionados, liberados de planteamientos ramplones, de cansancios vitales y de monótonos desencantos.

La ilusión está presente en los más variados ámbitos de nuestra vida, iluminándola y llenándola de alegría. Todos deseamos aprender de esas personas de vida ilusionada, de esas personas –continúa Martí– «que han encontrado, a lo mejor sin saberlo ellas, el arte de vivir, y que lo manifiestan en el lenguaje vivo de sus ojos, en la frescura de su sonrisa, en esos olvidos de lo que para muchas personas constituye el tema central de sus conversaciones: enfermedades, accidentes, carestía de la vida, la ingratitud de los jóvenes... y una larga letanía de tonos oscuros y de tristes musicalidades, en esos olvidos –decíamos– que tanto se agradecen y que nos ayudan a abrir los ojos a espacios abiertos, refrescantes como la luz que los ilumina.

Hace falta energía, grandeza de ánimo y finura de espíritu para hacer de la vida algo más que un producto a granel envuelto en papel de periódico (y a veces por la página de las esquelas). No siempre quizá lo consigamos, pero que debemos apostar por este tipo de vida me parece una exigencia de nuestra condición de hombres; eso sí, se sobreentiende, después de haber superado los falsos idealismos y los planteamientos inmaduros.

Alfonso Aguiló

DESEO QUE SIEMPRE SIENTAS EL AMOR...

DESEO QUE SIEMPRE SIENTAS EL AMOR...

Deseo que halles serenidad y tranquilidad en un mundo que no siempre entenderás.

Que el dolor que hayas sentido y los conflictos en los que hayas estado, te den más fuerzas para transitar por la vida enfrentando a cada situación nueva con valor y optimismo.

Ten la seguridad de que siempre habrá personas cuyo amor y comprensión siempre estarán allí, incluso cuando más sientas la soledad.

Que siempre encuentres suficiente bondad en los demás, que te haga creer en un mundo de paz.

Que hayan para ti una palabra amable, un gesto reconfortante, una sonrisa cálida, todos los días de tu vida, y que siempre recibas esos dones... y también los des.

Recuerda el amanecer cuando te parezca que la noche no termina.

Enséñales a amar a quienes saben odiar, y déjate amar mientras vayas por el mundo.

Que las enseñanzas de quienes admiras se hagan parte de ti, para que puedas aplicarlas.

Recuerda, que aquellas personas cuyas vidas has tocado y quienes han tocado la tuya siempre son parte de ti, aun si los encuentros fueran menos de los que desearías.

Es la esencia del encuentro lo que es más importante que su forma.

Que nunca te produzcan desesperación los asuntos materiales, y que, más bien, aprecies el valor inconmensurable de la bondad en tu corazón.

Cada día, encuentra el tiempo para apreciar la belleza y el amor en el mundo a tu alrededor.

Date cuenta que cada persona tiene habilidades sin límite aun cuando cada uno de nosotros es diferente a su manera.

Lo que sientas que te falta en un aspecto pudiera estar más que compensado en otro.

Lo que sientas que hoy te falta, bien pudiera ser una de tus fortalezas de mañana.

Que siempre veas el futuro lleno de promesas y posibilidades.
Aprende a ver todo, absolutamente todo, como una experiencia enriquecedora.

Que siempre encuentres suficiente fuerza interior para que tú puedas darte cuenta de lo que vales, y no te vuelvas dependiente de lo que digan los demás acerca de tus logros.

Deseo que siempre sientas el amor...
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¿QUE ES SERVIR A OTROS?

¿QUE ES SERVIR A OTROS? Servir es sembrar...sembrar semillas buenas.

No es preciso haberlas recibido o cosechado...
ella mana milagrosamente de las recónditas alforjas
de nuestro espíritu y del corazón.

Servir es, servir a todos y
a cualquiera que nos llame,
no preferentemente a quienes, a su vez,
puedan alguna vez servirnos a nosotros.

Servir es sembrar siempre... siempre...
sin descanso, aunque solo sean otros los que recojan
y saboreen las cosechas.

Servir es mucho más que dar con las manos algo que tienes...
es dar con el alma lo que tal vez...
nunca nos fué concedido.

Servir es distribuir afecto, bondad, cordialidad,
apoyo moral, amor por sí mismo y a veces, ayuda material.

Servir es repartir alegría, es infundir fe, estima,
admiración, respeto, gratitud, sinceridad,
honestidad, libertad, optimismo, confianza y esperanza.
Servir es... en verdad,
dar más de lo que recibimos en la vida y de la vida...


"SERVIR ES SER COMO EL ÁRBOL DEL SÁNDALO....
QUE PERFUMA EL HACHA QUE EN OCASIONES LE HIERE"

EL PODER DEL AMOR...

EL PODER DEL AMOR... Según las apariencias todo lo lograría el poder pero la experiencia muestra que es el amor el que todo lo puede. Es el amor el que apacigua e ilumina.

Es el amor el que une y el que alegra, es el amor el que acerca y el que cura. Sólo el amor nos hace de verdad hermanos de los demás.

Todo lo puede el amor, pero muchos tienen que sufrir serios golpes antes de aprender que el amor está por encima del poder y el poseer.
Cuesta aprender que:
"No hay dificultad por muy grave que sea, que el amor no la supere.
No hay enfermedad por muy grave que sea, que el amor no la sane.
No hay puerta por muy cerrada que esté, que el amor no la abra.

No hay distancias por muy extremas que sean, que el amor no las acorte.
No hay muro por muy alto que esté, que el amor no lo derrumbe.
No hay pecado por muy grave que sea, que el amor no lo redima.

No importa cuán serio sea un problema o cuán desesperada una situación, el amor tiene poder para superar todo esto porque el amor todo lo vence"

Autor: E. Fox.
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