LA LIBERTAD
Libertad, es una palabra maravillosa que, me animaría a decir sin temor a equivocarme, la es para cada ser que habita este planeta. Todos asociamos a la libertad con algo, por ejemplo; "si tuviera dinero sería libre..." o, "si mi trabajo fuera viajar, me sentiría libre...", en fin, las variantes pueden ser infinitas y en difinitiva es sinónimo de felicidad.
¿Pero es en verdad así? ¿Alguna vez nos pusimos a pensar qué significa realmente para nosotros? Probablamente, cuando éramos chicos y estabamos entrando en la adolescencia, ser libres era crecer más rápido y ser grandes para "hacer lo que yo quiera". Y cuando crecimos y nos convertimos en adultos, se nos empezó a complicar; los deberes, obligaciones, responsabilidades y mandatos varios, tanto familiares como sociales, nos hicieron ver la Libertad como algo que sólo existía en los libros o una sensación de la cual gozábamos por corto tiempo.
En mayor o menor medida, todos hemos tenido a lo largo de nuestra historia, uno o varios, momentos de crisis, donde el dolor, la angustia o quizás la rabia nos han hecho sentir atrapados, sin salida.
Es probable también, que en esos momentos desesperantes, nos haya sorprendido algún pequeño "flash" donde sentimos que la salida estaba dentro nuestro.
Pero vayamos a las cosas de todos los días, a las limitaciones cotidianas. Cada, "no puedo...", "no sé si me animo...", "no tengo dinero, o suerte, o pareja, etc.", "no sé si me irá bien..."; son pequeñas cárceles que nos construimos. Cada vez que decimos una de estas frases nos creamos un cerco que nos impide ir más allá e incluso no nos deja ver el mundo de infinitas posibilidades que nos rodea.
El miedo automáticamente nos encierra, nos limita, nos hace caminar en círculos. Es el que nos paraliza y ya es tiempo de que empecemos a desarmarlo pues que se achique o se agrande, depende exclusivamente de nosotros.
Desbaratarlo, es un trabajo de cada día, enfrentando de a una las situaciones en las que el miedo se hace presente. A lo mejor, no lo logramos la primera vez, pero si insistimos tenemos el éxito asegurado.
No nos olvidemos que muchas veces es más grave el miedo al miedo que a lo que realmente vamos a enfrentar o resolver.
Probemos cambiar nuestra actitud en lo de todos los días, y en cada pequeño triunfo, vamos a experimentar la libertad, y esa misma sensación nos va a dar fuerzas para hacer cambios cada vez más importantes. Las llaves de la cárcel están en nuestro poder y sólo nosotros podemos decidir cuando usarlas.
Abrirnos al Amor y aprender el respeto, nos ayudará a encontrar el camino hacia la más extraordinaria experiencia: La Libertad
Había una vez un matrimonio con un hijo de doce años y un burro. Decidieron viajar, trabajar y conocer el mundo. Así, se fueron los tres con su burro.
La vida canta en nuestros silencios y sueña en nuestro sopor. Aún cuando estamos vencidos y tristes, la Vida está entronizada en lo alto. Y cuando lloramos, la Vida sonríe a la luz del día, y es libre aún cuando arrastramos nuestras cadenas. Muchas veces la nombramos con nombres amargos, pero sólo cuando nos sentimos amargos y oscuros.
Muchas cosas, o situaciones dependen de nosotros pero hay otras que no.
Todos en algún momento de nuestra vida nos detenemos a recordar, eso no es
Los humanos no nacemos felices ni infelices, sino que aprendemos a ser una cosa u otra y que, en una gran parte, depende de nuestra elección el que nos llegue la felicidad o la desgracia.
Si el mundo que te rodea parece frenético y enloquecido, mantente más calmo, tranquilo y paciente que nunca.
Hay dos clases de personas:
En la vida te encontrarás con golpes fuertes que no se pueden evitar. Son cosas que nos dejan sin aliento, con un sabor de sal y lágrimas. En la vida sucede que no estamos solos y ante ello formamos cadenas de unión, no siempre con las personas acertadas, por el contrario, la equivocación nos lleva más de una vez a escribir en un cuaderno una frase del alma. Es un pedido del corazón de sentirse amado por alguien. Más ese alguien, muchas veces se fue. Ya no está mas. Alguien ya no nos quiere.
El éxito no es tenerlo todo, ni hacerlo todo, sino serlo todo.
Parte de la belleza del niño consiste en la falta de un mañana, todo lo vive en este instante y sin conflictos acerca del futuro.
Todos anhelamos una existencia gratificante y feliz. Lograrlo es relativamente fácil. Basta llevar una vida equilibrada y sencilla pero plena de amor hacia nosotros mismos y a cuanto nos circunda.
Si alguien nos preguntase ¿qué es el amor?, creo que tendríamos que tomarnos un tiempo para poder contestar y en ese tiempo pasarían por nuestra mente, cantidad de personas y hechos a los que intentaríamos usar como referencia, para poder definir esa pequeña palabrita, que tan mal usamos.
Hay una enorme diferencia entre alguien a quien realmente le importa lo que hace, y alguien que lo hace sólo para cumplir. Cuando tratas con alguien que se preocupa real y sinceramente por lo que está haciendo, lo reconoces de inmediato.