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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Reflexiones.
21/03/2005
 Muchas veces en la vida pasamos por momentos difíciles en los que tenemos que decidir sobre los nuevos caminos a tomar. A veces el júbilo nos invade ya que la ruta tomada nos demuestra el acierto, y eso se llama crecer. Otras veces nos desanimamos antes de reemprender nuestra meta, y eso también se llama crecer. Crecer, una palabra tan común pero tan significativa a la vez, tan llena de vida; definitivamente es un término al que, en particular, tengo muy presente y valoro entrañablemente. A veces la parálisis nos invade, desarmados completamente caemos en la tristeza, la desilusión, la desgana; sentimos la horrible sensación de no poder hacer nada bien, tomamos caminos de fácil acceso que a ningún lado nos conducen; nos invade la soledad y ocupamos el vacío con gente vacía y el resultado es una lista interminable de momentos más vacíos aún. El dolor se esconde detrás de una imagen impuesta cargada de elementos superfluos que no hacen mas que alejarnos de nosotros mismos. Hacia la felicidad el camino parece estar lleno de pantanos y grietas infinitos, en esos momentos no podemos ver que ser feliz está en nuestro propio ser, por el solo hecho de existir. El tiempo oficial pasa pero nos es indiferente, el tiempo real nos encuentra sumergidos y cansados, pero tarde o temprano, desde lo mas profundo de nuestra existencia surge una luz, que al principio es pequeña, creo yo que es nuestro instinto de supervivencia más el amor por la vida y por nuestra vida que hace que lentamente nos reubiquemos en el camino correcto, el del amor. A veces necesitamos pasar por momentos muy duros, cometemos errores, evadimos los problemas y nos disfrazamos de algo que no somos hasta reencontrarnos con nuestros valores, en lo que a mi respecta, el valor de las pequeñas cosas, aquellas situaciones y cosas cotidianas y sencillas que son maravillosas. A veces necesitamos pasar por momentos tan duros, pero superarlos es también crecer. La felicidad es un don que poseemos todos, pero cultivarla y compartirla es un hermoso trabajo que implica esfuerzo, dedicación y tiempo, pero por sobre todas las cosas amor, el sentimiento más hermoso. Y poder amar también es crecer.  CONFÍA EN TUS FUERZAS Y RECUERDA QUE NADA ES IMPOSIBLE Confía en las cosas que te inspiran. Confía en las cosas que te dan felicidad. Confía en los sueños que siempre has anhelado y déjalos hacerse realidad. La vida no hace promesas sobre lo que te reserva el futuro. Debes buscar tus propios ideales y animarte a cumplirlos. La vida no te ofrece garantías sobre lo que tendrás. Pero te ofrece tiempo para decidir que buscas y arriesgarte a encontrarlo y a revelar algún secreto que encuentre en tu senda. Si tienes voluntad para hacer buen uso del talento y de los dones que son sólo tuyos; tu vida estará llena de tiempos memorables y de inolvidable alegría. Nadie comprende el misterio de la vida o su significado, mas para aquellos que deciden creer en la verdad de lo que sueñan y en sus fuerzas, la vida es un singular regalo y nada es imposible. Dena Dilaconi  Animo , Levántate , retoma el camino , vuelve a comenzar la lucha , Eso hace que cualquier debilidad pierda la apariencia de derrota. Aprende a descubrir aspectos positivos en todas las situaciones negativas o difíciles. Agradece con alegría todo lo que tienes, en lugar de sentarte a llorar por lo que te falta. Dale valor a lo que te queda, en lugar de pasarte lamentando todo el tiempo por lo que perdiste . Acepta lo que venga con valentía y esperanza, identifica y analiza serenamente cuáles son tus problemas y después trabaja positivamente para resolverlos.Usa tu imaginación. Recurre a tu creatividad. Piense en todas las soluciones posibles. Hazle frente a las dificultades sin murmurar, sin autocompasión, sin buscar culpables. Ten paciencia.Es el arma más poderosa contra la mayoría de todos los males.
22/02/2005
 Cuando nos sentimos traicionados y abandonados. Cuando nos sentimos desilusionados y ultrajados. !Entonces es...Cuando nos levantamos! Entonces es cuando tomas fuerzas de donde no ves. Te levantas más fuerte que ayer y aunque vuelvas a caer, esta experiencia pasada te ayudará a levantarte otra vez. Todos luchamos por no caer pero caemos... Porque humanos vinimos a ser y algo en esta vida, teníamos que aprender. No luches por no caer hasta los niños lo hacen sin querer. Lucha sólo por levantarte cada vez y con cada caída aprende lo que tenías que aprender, pero nunca, nunca dejes de levantarte cada vez. Camina, nunca te pares por doquier no vive el que no se levanta, el que sólo se aparta y se lamenta. Recapacita, analiza tomate un tiempo, pero sólo un tiempo, y luego sintoniza. Vuelve a tomar las riendas de tu vida. Devuelvele a tu cara su sonrisa, a tu cuerpo la brisa, a tu vida y a tu corazón la frescura de la alegría y la risa. Porque cada minuto, cada hora y cada día que pierdes... !!!Ya no vuelve !!!
21/02/2005
 La vida puede ser vivida, o transformarse en un simulacro. Puede ser serena, puede ser competitiva. Puede ser alegre, puede ser triste, pero siempre es irrecuperable. Rabindranath Tagore, decía: "Si de noche lloras porque se ha ido el sol, tampoco podrás ver las estrellas". El ser humano, eternamente insatisfecho, padece cuando no tiene nada y también padece cuando tiene demasiado. No quiere conservar sus bienes para disfrutarlos, sino mantenerlos para acrecentarlos. Si alguien es demasiado amado, se siente atosigado. Si nadie lo ama, se siente desgraciado. Cuando está con una persona añora otra presencia. Cuando está en alguna parte, quisiera estar en otra. Tantas veces el valor lo obtiene lo que se ha perdido. Tantas veces lo largamente anhelado aburre y desespera. ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo dejaremos escapar lo que tenemos buscando lo que tampoco disfrutaremos? ¿Y hasta cuándo seguiremos pensando que es tarde, que ya no hay oportunidad? Vivamos el momento, disfrutemos lo que tenemos y nunca, pero nunca, olvidemos que el único tiempo que podemos perder es el que todavía no ha llegado. El resto es pasado, ¡No sigamos perdiendo el tiempo!
14/02/2005
 La autoestima es uno de los aspectos más importantes para el ser humano porque es la base fundamental de la supervivencia, del crecimiento, de la madurez. Una autoestima alta es como un regenerador de la conciencia que nos permite enfrentarnos a las vicisitudes de la vida y crecer psicológicamente ante la adversidad. Con la autoestima alta los problemas que se van presentando se resuelven de forma adecuada porque nos dan fortaleza y energía. Una autoestima baja es como si fallara nuestro sistema inmunológico mental y eso permitiera, ante cualquier cambio, ante cualquier problema, la invasión descontrolada de elementos exteriores a nosotros. La autoestima es contagiosa. Hace poco alguien me dijo que "los sapos van con las sapas y los príncipes con las princesas". "Dios los cría y ellos se juntan", dice el refrán popular. Es cierto. Nos sentimos mucho mejor, más cómodos, más confortables cuando nos relacionamos con personas que tienen el mismo nivel de autoestima que nosotros. Las personas con la autoestima alta tienden a relacionarse con otras personas con su mismo nivel de autoestima. Las personas con la autoestima baja se sienten atraídos por personas con la autoestima baja. Dos personas con la autoestima alta (o un grupo u organización con miembros con la autoestima alta) se relacionarán con un alto grado de compresión, de conciencia, de respeto, de dignidad, con una orientación hacia el desarrollo mutuo, con entusiasmo por las metas personales y comunes, con sentido de la cooperación, con franqueza y autenticidad… Cuando somos auténticos es como un gran regalo que hacemos a las personas con las que nos relacionamos. Dos personas con la autoestima baja (o un grupo u organización con miembros con la autoestima baja) se relacionarán basándose en la mentira, en la susceptibilidad, en el resquemor, en la duda, en la amenaza, en la inconsciencia, en la falta de respeto, en la carencia de dignidad, en la agresividad, en el desprecio por los sentimientos y necesidades propias y ajenas. Relaciones desastrosas que les confirmarán que el mundo es un infierno en el que nos vemos obligados a vivir. La autoestima no es lo que otros piensan o sienten sobre nosotros. La autoestima es siempre una experiencia personal que se encuentra en lo más profundo de nosotros mismos. Es la reputación que tenemos sobre nosotros mismos. Los demás no tienen nada que ver con cómo yo me percibo a mi mismo. Y como es algo íntimo, privado, es en nuestro interior en donde tenemos que trabajar la autoestima. Ricardo Ros
06/02/2005
 Vivimos en la mentira. No sólo mentimos a los demás, sino que nos mentimos a nosotros mismos. Mentimos en lo que decimos y mentimos en lo que vivimos. La autoestima requiere que seamos coherente entre lo que pensamos y sentimos y lo que manifestamos a los demás y a nosotros mismos. Vivimos en la incoherencia y en la mentira cuando mostramos debilidad y en realidad estamos manipulando a los demás; cuando ponemos cara de satisfacción y en realidad estamos tristes; cuando nos relacionamos con personas a las que detestamos; cuando decimos que sabemos la verdad y en realidad estamos llenos de dudas; cuando tratamos bien a todo el mundo excepto a las personas a las que decimos que amamos; cuando nos reímos y necesitamos llorar; cuando expresamos ira y en realidad tenemos miedo; cuando moralizamos sobre los demás y estamos llenos de vicios propios; cuando renunciamos a nuestro valores para ser aceptados; cuando apreciamos las ideas de otros yendo en contra de nuestra propia experiencia que nos dice lo contrario. Vivir en la incoherencia es engañar a los demás, pero sobre todo engañarnos a nosotros mismos. Vivimos en la impostura, en la mentira. Y pasa la vida sin darnos cuenta de que estamos renunciando a lo más importante que tiene la vida: la honestidad. Cuando vivimos en el engaño, somos las primeras víctimas, ya que el fraude se dirige hacia nosotros mismos. Vivir honestamente no significa que tengamos que estar diciendo a todo el mundo lo que sentimos, ni que debamos desenmascarar con críticas cualquier circunstancia. Vivir con honestidad supone vivir conscientemente, vivir de forma auténtica, vivir sabiendo que estamos viviendo. Vivir conscientemente es dejar de ser muertos vivientes. Una persona con la autoestima alta no siempre gusta a los demás, no siempre es aceptada por otros, no siempre es el líder del grupo. Pero es una persona independiente, franca, honesta, abierta, flexible, siempre dispuesta a autoafirmarse, a valorarse, a vivir auténticamente. Autor: R.Ros
30/01/2005
 Dicen que a cierta edad las mujeres nos hacemos invisibles, que nuestro protagonismo en la escena de la vida declina y que nos volvemos inexistentes para un mundo en el que solo cabe el ímpetu de los años jóvenes. Yo no se si me habré vuelto invisible para el mundo, es muy probable, pero nunca fui tan consciente de mi existencia como ahora, nunca me sentí tan protagonista de mi vida, y nunca disfrute tanto de cada momento de mi existencia. Descubrí que no soy una princesa de cuento de hadas, descubrí al ser humano que sencillamente soy, con sus miserias y sus grandezas. Descubrí que puedo permitirme el lujo de no ser perfecta, de estar llena de defectos, de tener debilidades, de equivocarme, de hacer cosas indebidas, de no responder a las expectativas de los demás. ........ Y a pesar de ello.... ¡quererme mucho!. Cuando me miro al espejo ya no busco a la que fui... sonrió a la que soy.... Me alegro del camino andado, asumo mis contradicciones. Siento que debo saludar a la joven que fui con cariño, pero dejarla a un lado porque ahora me estorba. Su mundo de ilusiones y fantasía ya no me interesa. Que bueno vivir sin poner el listón tan alto¡ ¡Que bien no sentir ese desasosiego permanente que produce correr tras los sueños!. La vida es tan corta y el oficio de vivirla es tan difícil, que cuando uno comienza a aprenderlo, ya hay que morirse. El ser humano tarda mucho en madurar, verdad? Autora desconocida, pero yo lo veo tal cual
23/01/2005
 Amar al Universo y a todo lo creado: ése es el sentimiento más perfecto que puede brotar de los lazos que unen a dos personas. El amor debe trascender de la propia individualidad de la pareja y recorrer una serie de etapas que culminen con la apertura del corazón. Generalmente, solemos considerar que las relaciones íntimas son adecuadas cuando satisfacen nuestras necesidades de amistad, seguridad, sexo y autoestima. Sin embargo, si aspiramos a convertir nuestras relaciones en un sendero -en un sendero sagrado- nos veremos obligados a ampliar nuestra perspectiva y a asumir una visión más comprensiva que, incluyendo todas esas necesidades, no se halle, sin embargo, circunscrito a ellas. Nuestro tema tiene que ver con el cultivo del amor consciente, de ese amor que puede inspirar el desarrollo de una conciencia más expandida y la evolución de las personas implicadas. Sin embargo, no debemos mostrarnos demasiado idealistas porque las relaciones íntimas nunca funcionan a un solo nivel. Vivimos simultáneamente en diferentes niveles y cada uno de ellos tiene sus propias necesidades concretas.  El vínculo más primario que podemos encontrar en la pareja es la necesidad de una fusión simbiótica originada en el deseo de alcanzar el alimento emocional del que carecimos en nuestra infancia. Obviamente, esto es algo por lo que atraviesan muchas parejas que, cuando acaban de conocerse, atraviesan una fase simbiótica que les lleva a cortar temporalmente otras actividades o amistades y a pasar la mayor parte del tiempo juntos. El estadio simbiótico de una relación puede así contribuir a que ambas personas lleguen a establecer un profundo vínculo emocional. No obstante, si la simbiosis se convierte en la principal motivación de la relación o si perdura demasiado tiempo, termina convirtiéndose en un factor limitador que establece una dinámica paternofilial que limita el rango de expresión e interacción de ambas personas, destruye los roles masculinos y femenino de la relación y termina creando pautas de comportamiento adictivas. Más allá de la necesidad primitiva de fusión simbiótica, el deseo fundamental que aparece en una relación es el de compañerismo, un deseo que puede asumir formas más o menos sofisticadas. El compañerismo constituye un ingrediente esencial de toda relación pero ciertas personas, sin embargo, parecen no desear nada más de su pareja. Otro nivel posterior de relación es el que se establece en el caso de que los amantes no sólo compartan las actividades y la compañía del otro sino que también tengan intereses, objetivos y valores parecidos. Así pues, cuando una pareja comienza a crear un mundo común podemos afirmar que ambos se adentran en el nivel de la comunidad, un tipo de relación que, al igual que el compañerismo, constituye una forma terrenal y concreta de relación. Sin embargo, más allá del hecho de participar de los mismos valores e intereses del otro, se encuentra el nivel de la comunicación, un nivel en el que somos capaces de compartir todo aquello que ocurre en nuestro interior, es decir, todos aquellos pensamientos, expectativas, experiencias y sentimientos.  Establecer una buena comunicación es una tarea mucho más difícil que tratar simplemente de crear una situación de compañerismo o de comunidad. Este nivel requiere que cada miembro de la pareja sea totalmente sincero al expresar lo que ocurre en su interior y tenga el valor suficiente como para superar los inevitables obstáculos que aparecen ante cualquier intento de compartir dos verdades diferentes. La buena comunicación es, con toda certeza, el elemento más importante de cualquier relación cotidiana sana. Un nivel todavía más desarrollado de la comunicación es la comunión. Más allá del hecho de compartir los pensamientos y los sentimientos existe el reconocimiento profundo del ser de otra persona, un reconocimiento que suele descubrirse en el silencio, tal vez mientras miramos a los ojos de nuestra pareja, estamos haciendo el amor, paseando por el bosque o escuchando música. Es como si, de pronto, nos sintiéramos percibidos y conmovidos en aquel núcleo profundo del ser que trasciende a la personalidad. Seguimos siendo plenamente nosotros mismos pero, al mismo tiempo, estamos completamente en contacto con nuestra pareja. Este tipo de relación es tan extraño y sorprendente que no suele pasar desapercibido. Por otra parte, aunque la comunicación pueda ser fruto de un trabajo deliberado, la comunión, por su parte, es completamente espontánea y se encuentra más allá de nuestra voluntad. La comunicación y la comunión son formas de intimidad más profundas y sutiles que la compañía y la comunidad y tiene lugar, respectivamente, en el nivel de la razón y en el de corazón. La profunda intimidad de la comunión puede alimentar el anhelo a superar completamente la dualidad, una aspiración, en definitiva, por lograr la unión completa con la persona amada. No obstante, aunque este anhelo expresa una necesidad auténticamente humana, se dirige en realidad, hacia lo infinito, lo absoluto y lo divino. Pero cuando este deseo de unión definitiva permanece ligado a una relación concreta suele terminar creando problemas y reduciendo nuestra aspiración por la realización espiritual a la idealización, la inflación, la adicción y la muerte. La forma más adecuada de orientar nuestra aspiración hacia la unión consiste en una práctica espiritual auténtica -como la meditación, por ejemplo- que nos enseñe a ir más allá de la mente dicotómica en todas las áreas de nuestra existencia. Así pues, aunque apunte en esta dirección, las relaciones íntimas pueden alentar este tipo de práctica pero jamás pueden llegar a sustituirla. Toda relación tiene áreas, más o menos intensas, a lo largo de este continuo de conexión.  Las parejas que comparten una relación profunda de ser a ser, que mantienen un buen nivel de comunicación, que tienen intereses y valores comunes y que disfrutan naturalmente de la compañía del otro, logran establecer un equilibrio ideal entre el cielo y la tierra, por así decirlo. (La sexualidad, por su parte, puede operar en cualquiera de estos niveles: como una forma de unión simbiótica, como compañía corporal, como un ejercicio compartido, como una forma de comunicación o como una comunión profunda.) El amor consciente sólo aparece cuando ambas personas logran establecer una comunión esencial que trasciende a la personalidad. En esos momentos de comunión, estamos simultáneamente en contacto con nuestra propia esencia y con la esencia de nuestra pareja y, sin embargo, seguimos siendo individualidades separadas. Por más próximos que nos hallemos nunca podremos llegar a compartir plenamente nuestros mundos ni a saber del todo cómo son las cosas para la otra persona. Así pues, aunque podamos compartir ciertos momentos fugaces de unidad en los que nuestra esencia permanece en contacto, la unión completa siempre estará fuera de nuestro alcance. Ahora bien, no existe modo alguno de retener a otra persona ni de poder utilizar la relación como una forma de escapar de la soledad. Nuestra pareja es sólo un préstamo temporal que nos concede el universo, un préstamo que ignoramos cuándo se nos reclamará. En el fondo de la devoción a otra persona anida la dulce y melancólica plenitud de un corazón que sólo anhela desbordarse. La soledad es, a fin de cuentas, lo que nos impulsa a salir de nosotros mismos. Por consiguiente, no es necesario que nos aislemos porque la soledad, como simple presencia, es lo que compartimos con todas las criaturas de la tierra, es el trasfondo del que brotan todos los tesoros: un anhelo desbordante que nos hace salir de nosotros mismos, escribir un poema, componer una canción o crear algo hermoso. Cuando valoramos nuestra soledad podemos ser nosotros mismos y entregarnos más plenamente. Entonces ya no necesitaremos que los demás nos protejan o nos hagan sentir bien sino que, en lugar de eso, estaremos en condiciones de ayudarles para que sean ellos mismos. El amor consciente sólo puede brotar como el fruto maduro de un corazón herido. Todas las tradiciones espirituales coinciden en afirmar que la persecución exclusiva de nuestra propia felicidad no conduce a la verdadera satisfacción porque los deseos personales se multiplican de continuo generando nuevas frustraciones. La verdadera felicidad -la que nadie puede arrebatarnos- emana de la apertura de nuestro corazón, de su proyección hacia el mundo que nos rodea y se complace con el bienestar de nuestros semejantes. Si queremos preocuparnos por el desarrollo y la evolución de las personas a las que amamos es necesario poner en funcionamiento las capacidades más profundas de nuestro ser y evolucionar nosotros mismos. La evolución exige la puesta en marcha de todas nuestras cualidades. Así pues, todas las dificultades propias de la relaciones constituyen, en realidad, una oportunidad excepcional: descubrir el camino sagrado del amor cuya llamada nos alimenta a cultivar la plenitud y la profundidad de nuestro ser.  El logro más elevado del amor, el amor consciente, encamina a los amantes más allá de sí mismos y les lleva a conectar plenamente con la totalidad de la vida. En realidad, el verdadero amor carecerá de espacio para desarrollarse hasta el momento en que se proyecte hacia el exterior. El punto más elevado de la relación amorosa apunta al logro de un sentimiento de hermandad con toda forma de vida, lo que Teihard de Chardin denominaba "amor por el Universo". Sólo de este modo podrá el amor -como afirmaba Teihard- "convertirse en luz y poder ilimitados". El sendero del amor se propaga en círculos. Comienza en el hogar encontrando nuestro sitio, haciéndonos amigos de nosotros mismos y descubriendo que, bajo la confusión y el engaño de nuestro propio egoísmo, se esconde la riqueza intrínseca de todo nuestro ser. Cuando llegamos a establecer contacto con esta plenitud fundamental que anida en nuestro interior descubrimos que tenemos mucho más que ofrecer a nuestra pareja de lo que anteriormente imaginábamos. Cuando dos personas se preocupan por el desarrollo de la consciencia y el espíritu de su pareja, tienden naturalmente a compartir su amor con los demás. Y, de este modo, las nuevas cualidades emergentes -la generosidad, el coraje, la compasión y la sabiduría, por ejemplo- se extienden más allá del círculo de su propia relación. Estas relaciones son el "hijo espiritual" de la pareja, lo que su unión puede ofrecer al mundo. Una pareja florecerá, pues, cuando su visión y su actividad no se centre exclusivamente en ellos mismos sino, por el contrario, cuando sean capaces también de incluir a la comunidad de la que participan. Pero, como señala Teihard de Chardin, el amor entre dos personas puede expandirse todavía más. Cuanto más profundo y apasionantemente se ame una pareja mayor será su preocupación por el estado del mundo en el que viven, más conectados estarán con el planeta y, en consecuencia, se ocuparán de cuidar del mundo y de todos los seres que necesiten ayuda. El logro máximo y la más plena expresión del amor se alcanzan cuando éste llega a abarcar a toda la creación enriqueciendo y fortaleciendo entonces, a su vez, la vida de la pareja. Éste es el gran amor y el gran camino que nos conduce hasta el mismo corazón del Universo.  Debemos aprender a enfatizar las posibilidades de nuestro mundo interno, pues es en nuestro mundo interno en el que estamos continuamente sumergidos. Este mundo nos pertenece: donde quiera que vayamos, lo llevamos con nosotros y podemos contar con él, mientras que el mundo externo siempre nos reserva alguna que otra decepción. Si lo que buscamos es nuestro verdadero camino, la plenitud, debemos saber que podemos encontrarlos en nosotros mismos. El problema es que no nos conocemos, no sabemos todo lo que poseemos, todos nuestros tesoros, y nuestro conocimiento se pierde irremediablemente en tesituras inertes, sin sentido y de vana erudición. Debemos esforzarnos para sentir y utilizar todos nuestros recursos. Debemos saber que podemos encontrarlos en nosotros mismos. El problema es que no nos conocemos, no sabemos todo lo que poseemos, todos nuestros tesoros, y nuestro conocimiento se pierde irremediablemente en tesituras inertes, sin sentido y de vana erudición. Debemos esforzarnos para sentir y utilizar todos nuestros recursos.  El concepto de felicidad es muy diferente de unas personas a otras y aunque hay cosas y sensaciones que pueden ser comunes, los gozos de unos pueden ser la pesadilla de otros; así, el escalador es feliz arriesgando su vida para vencer a la montaña mientras que una persona normal sentiría pánico por verse expuesta a esos riesgos. Algunas personas son felices llevando una vida tranquila y segura mientras otras se mueren de aburrimiento si no hay en su vida cambios, novedades y fuertes excitaciones. La felicidad depende más de lo que ocurre dentro que de lo que nos sucede fuera; de las ideas que tenemos sobre nosotros mismos y sobre la vida. Depende de todos los misterios que viven en el Bosque Mágico de tu Mente. Dentro de tu mente lo tienes todo. El Sol y la Luna, Las montañas y los valles. Los colores del amanecer y las sombras de la noche. La alegría de las cascadas y la niebla espesa que empapa el alma de nostalgias infinitas. Dentro de tu mente está la mano que te acaricia y la piel que tanto añoras. Si buscas dentro de tu mente, siempre encontrarás razones para ser feliz y también para permanecer en la tristeza. Porque tu felicidad no depende de lo que haces ni tampoco de lo que tienes. No depende de cómo sea tu cuerpo ni de que tengas más o menos dones. Sólo depende de lo a gusto que estés con lo que haces, con lo que tienes, con tu cuerpo y con tus dones. Básicamente, la Felicidad depende de que realmente quieras ser feliz y estés tan a gusto contigo mismo como para poder sentir todo el Amor de la Vida que te ha permitido existir.
21/01/2005
 Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal. Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato. Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno. Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas. Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura. No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes. No revuelvas una herida que está cicatrizada. No rememores dolores y sufrimientos antiguos. ¡Lo que pasó, pasó! De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás. Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó. Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla. No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer. No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar. No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú. Deja que el amor te toque y no te defiendas de él. Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo. No sufras por lo que viene, recuerda que "cada día tiene su propio afán". Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad;una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella. Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio. Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso. Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti. Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean. La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros. Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz. Trabajo es sinónimo de nobleza. No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida. El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor. No existen trabajos humildes. Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados. Da valor a tu trabajo,cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo. Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos,quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas. El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino. Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida. "Que este día sea el mejor de tu vida para alcanzar tus sueños".
18/01/2005
 · Es comenzar por tener un sueño. · Es estar comprometido con tus sueños. · Es tener confianza en ti mismo. · Es algo que no aparece por casualidad. · Es aceptar lo que no se puede cambiar. · Es saber cambiar a tiempo. · Es saber que lo único permanente es el cambio. · Es saber y poder delegar en los demás parte de tu tarea. · Es volver a empezar. · Es reconocerte en tus logros. · Es saber disfrutar de tus logros. · Es reconocer que te equivocaste y pedir perdón. · Es reconocer que detrás de cada acierto, puede haber varios fracasos. · Es enamorarte de lo que haces. · Es no postergar y hacer algo ahora. · Es darse cuenta que estas eligiendo a cada momento. · Es reconocer tus propias debilidades y fortalezas. · Es no parar jamás hasta conseguir tus sueños. · Es saber con que fin hacemos las cosas. · Es no mirar hacia atrás. · Es actuar con entusiasmo. · Es transitar camino desconocidos. · Es probar hacer algo que nunca hicimos. · Es saber que no estamos solos. · Es no rendirse jamás. · Es rendirse ante lo que no se puede cambiar. · Es disfrutar de cada momento. · Es disfrutar del tiempo libre. · Es tener tiempo libre. · Es pensar en positivo. · Es tener metas claras. · Es tener perseverancia en la búsqueda de los sueños. · Es estar preparado para ver la oportunidad. · Es tener una actitud positiva. · Es desarrollar la creatividad. · Es utilizar la imaginación. · Es volver a comenzar con el mismo entusiasmo. · Es volver a empezar sin darse por vencido. · Es hacer las cosas lo mejor posible, pero hacerlas. · Es actuar como si ya hubieras logrado tus metas. · Es tener claridad en el propósito. · Es no hacerse problema por las cosas pequeñas. · Es dejar una huella para que otro puedan seguir. · Es jugar a ganar por disfrutar. · Es tener conciencia de lo que uno quiere. · Es arriesgar...
05/01/2005
 Lo más difícil de aprender en la vida, es que puente hay que cruzar y que puente hay que quemar Realmente es algo muy difícil. Se trata de tomar una decisión, y decir hasta aquí llegué, y no vale la pena seguir adelante. O bien, decido correr el riesgo y continuar. Con lo que sea, un trabajo, un proyecto, una relación, una ilusión. Aprender a diferenciar estos dos puntos, es un trabajo de toda la vida, es un trabajo de prueba y error. Seguramente a lo largo de nuestra vida, nos hemos arrepentido de haber abandonado algo, y nos preguntamos que hubiera pasado si seguíamos adelante y también es muy probable, que nos cuestionemos sobre algunas cosas que no hemos podido cortar y seguimos a pesar de nuestra disconformidad. Arriesgarnos a decidir en determinados momentos de nuestra vida, es algo que nos resulta muy complejo. Muchas veces nuestras emociones y nuestro pensamiento racional están en disputa y no sabemos a cual hacerle caso. Algo que a mi me da resultado en estas circunstancias, es centrarme, conectarme con lo más íntimo y profundo de mi ser, y en este estado, sé positivamente que tengo que hacer. Esto no implica que muchas veces tenga miedo, que me guste lo que determiné que era lo mejor para mí en ese momento. A lo largo de mi vida, he tomado muchas decisiones tanto en el ámbito laboral como en el personal. Por supuesto me equivoqué muchas veces, me arrepentí, me critiqué, y otras me sentí feliz y me felicité. Siempre que siento que me equivoqué con un puente, tiendo a sentirme la persona mas tonta del universo, como no me di cuenta!! Cuando logro superar esa etapa, que cada vez es más corta, reconozco que me equivoqué, pero también, que es lo que pude hacer en ese momento, dejo de castigarme, me perdono por mi equivocación y me digo que algo bueno saldrá de todo eso, y aprendo para la próxima. Y generalmente es así, crucé muchos puentes que debí haber quemado, pero me llevaron a un lugar de mayor crecimiento, y quemé otros, y me arrepentí, y a la larga no fue tan malo como había supuesto, incluso alguna vez, resultó ser lo mejor para mi. Si decidimos sin miedo, conectados con nuestro yo interior, la decisión que tomemos siempre será la correcta para nosotros, la que nos de paz interior, la que nos enseñe una lección, la que nos haga felices. No nos olvidemos que Todo lo que sucede, sucede por una razón. Por lo tanto, crucemos puentes, quememos otros y sigamos adelante con Fé y Confianza en nuestra voz interior que siempre nos indicará el mejor camino. David Russell  La ilusión constituye una manera de vivir de unas personas determinadas: son esos hombres y mujeres que, de una forma habitual, encuentran diariamente motivos para ilusionarse, para hacer de cada jornada laboral un día festivo. Se les suele llamar personas de temperamento alegre, y parte de esa alegría les viene por su capacidad de ilusionarse, ya sea por un paseo o por el color de unas flores, da igual, porque cada una de estas manifestaciones de júbilo responden a una de actitud básica de vivir su propia vida, de esa personas de "chispeante", de refrescante juventud, que les lleva a encontrar, en lo que otro tal vez ve la monótona repetición de un acto, una ocasión para disfrutar de la vida. Todo el mundo quisiéramos hacer de nuestra vida una existencia ilusionada. La meta es difícil, pero al estar rodeada de un cierto hábito de magia y utopía se hace sumamente apetecible. La cita es larga, pero merece la pena. Es de Miguel Angel Martí, que en su brillante ensayo sobre la ilusión (La ilusión, EUNSA, Pamplona 1993), nos alienta a esforzarnos por vivir ilusionados, liberados de planteamientos ramplones, de cansancios vitales y de monótonos desencantos. La ilusión está presente en los más variados ámbitos de nuestra vida, iluminándola y llenándola de alegría. Todos deseamos aprender de esas personas de vida ilusionada, de esas personas –continúa Martí– «que han encontrado, a lo mejor sin saberlo ellas, el arte de vivir, y que lo manifiestan en el lenguaje vivo de sus ojos, en la frescura de su sonrisa, en esos olvidos de lo que para muchas personas constituye el tema central de sus conversaciones: enfermedades, accidentes, carestía de la vida, la ingratitud de los jóvenes... y una larga letanía de tonos oscuros y de tristes musicalidades, en esos olvidos –decíamos– que tanto se agradecen y que nos ayudan a abrir los ojos a espacios abiertos, refrescantes como la luz que los ilumina. Hace falta energía, grandeza de ánimo y finura de espíritu para hacer de la vida algo más que un producto a granel envuelto en papel de periódico (y a veces por la página de las esquelas). No siempre quizá lo consigamos, pero que debemos apostar por este tipo de vida me parece una exigencia de nuestra condición de hombres; eso sí, se sobreentiende, después de haber superado los falsos idealismos y los planteamientos inmaduros. Alfonso Aguiló
28/12/2004
 Nuestra Vida es simplemente un reflejo de nuestras acciones. Si deseas más amor en el mundo, crea más amor a tu alrededor. Si deseas felicidad, da felicidad a los que te rodean. Si quieres una sonrisa en el alma, da una sonrisa al alma de los que conoces. La Vida te dará de regreso, exactamente aquello que has dado. Tu Vida no es una coincidencia, es un reflejo de ti. Esta relación se aplica a todos los aspectos de la vida. Alguien dijo: "Si no te gusta lo que recibes, revisa muy bien lo que estás dando.."
26/12/2004
 Ilumina tu rostro con una sonrisa, y regálala a quien nunca la ha tenido, y hazlo sonreír contigo. Toma una chispa de sol y hazla volar donde reina la noche e ilumínala y haz que surjan todas las estrellas. Toma un río de agua y haz bañar en él a quien vive en el lodo. Toma una lagrima, ponla en el rostro y el alma de quien nunca ha llorado. Toma el sentimiento mágico de la vida y otórgalo a quien no sabe encontrarlo. Toma la esperanza, vive en su luz y repártela a todos. Toma de la bondad lo más hermoso y dónalo a quien no sabe donar. Descubre el amor verdadero y hazlo conocer al mundo. Mahatma Gandi -
21/12/2004
 Detrás de cada cambio importante hay una pérdida para elaborar, aún detrás de aquellos que implican modificaciones "positivas", por llamarlas de alguna manera. Cada vez que algo llega, desplaza lo anterior, que deja de ser. Así como Cada vez que algo se va, deja lugar a lo que sigue. Cambios (pérdidas o desarrollo) de propósitos y futuro. Cambios (agregado o disminución) en el patrimonio personal o el modo de vida. Cambios en lugar de residencia (de progreso o de involución). Cambios laborales (incluidos los ascensos y cambios de destino). Cambios en las relaciones y vínculos (amigos, parientes, casamientos, enamoramientos). Cambios en las posturas ideológicas, religiosas o filosóficas. Cambios en la salud (deterioro y aun sanación de enfermedades). Todos estos procesos y la infinita nómina que cada uno podría agregar suponen pequeñas o grandes muertes que no debemos subestimar y que implican una despedida y una elaboración. Cada día que empieza es en realidad la historia de la pérdida de mi día anterior, porque no soy el que era ayer. Yo, no soy el que era ayer y sé que mañana no voy a ser el de hoy. Pero si lo pienso así...¡¡¡Me condeno a vivir de duelo!!! Para muchos autores el dormir y el soñar son en última instancia el espacio humano para vivir estos pequeños duelos cotidianos. Si quiero pensarlo así, me desprendo durante la noche de lo que dejo atrás y me despierto cada día con la ganancia que me dejó el día que pasó y la perspectiva novedosa del día que comienza. Yo puedo pensar en esto o hacerme el distraído. Puedo darme cuenta de que no soy (y es cierto que no soy) el de hace diez años. No lo soy, afortunada y lamentablemente las fotos lo demuestran. ¿Este es mejor que el de antes? ¿Me gusta más o menos? ¿Está más maduro o simplemente se pudrió? Este no es el punto en cuestión. Seguramente hay un cambio. Haber dejado de ser aquel que era es causa y efecto de ser este que soy. Y este que soy es aquel más este, hay una ganancia en el camino. Y es importante registrar qué ganancia es el resultado de aquella pérdida... Pero para esto tengo que poder soltar. Aferrado al recuerdo de mantener y sostener aquello que yo era, entonces no va a haber ninguna posibilidad de ganar y quizás ni siquiera de llegar a ser. Adaptación de un texto de Jorge Bucay
14/12/2004
 Dicen que el milagro existe solo cuando ves aparecer ante tus ojos, lo que no puedes ver... Cuando alguien se acerca te toma la mano y te dice te quiero. Dicen que el milagro existe solo cuando ves que el amor vence al odio Cuando sientes en tu corazón la alegría de compartir todo aquello que posees Cuando piensas en los demás antes que en ti mismo Dicen que el milagro existe cuando crees en la paz en vez de la destrucción y la soledad Cuando te sientas a pensar que no todo se tiene en la vida Cuando te conmueve la desdicha de otro ser humano y te atreves a darle un abrazo Dicen que el milagro existe porque lo hizo Dios porque nosotros mismos somos un milagro al existir y poder decir Vivo, Siento y Amo...  Cuantas veces.... queremos acercarnos a los demás con actitudes fraternales, y aunque aparentemente somos aceptados; ignoramos que nuestros receptores, no se sienten con la confianza de estrechar ese lazo... por esa forma a veces de arrogancia, que creen visualizar, por esas palabras reflexivas que reclaman nuestra presencia y que son tomadas con imposiciones... Porque la sensibilidad que nos entregan, es tan frágil, que si no la cuidamos involuntariamente la hacemos añicos, dispersando escépticamente, lo que pudo ser un diálogo interesante Cuantas veces, herimos inconcientemente, por no tener disponibilidad de paciencia, para analizar el entorno... sin percibir que está latente esa indiferencia gélida que nos duele. Cuantas veces dialogamos con el silencio, por el desconsuelo de la soledad, pero somos tan exigentes, que solo pensamos en nuestros pesares... sin comprender el dolor de los demás, a quienes castigamos con esas actitudes de incompresión... Porque no entendemos ese lamento por la lejanía, y no hemos valorado ese amor que nos brindan... cuantas veces seguiremos así, sumergidos en ninguna parte, apesadumbrados por la soledad, y el vacío asfixiante que nos lastima tanto...  Deseo que halles serenidad y tranquilidad en un mundo que no siempre entenderás. Que el dolor que hayas sentido y los conflictos en los que hayas estado, te den más fuerzas para transitar por la vida enfrentando a cada situación nueva con valor y optimismo. Ten la seguridad de que siempre habrá personas cuyo amor y comprensión siempre estarán allí, incluso cuando más sientas la soledad. Que siempre encuentres suficiente bondad en los demás, que te haga creer en un mundo de paz. Que hayan para ti una palabra amable, un gesto reconfortante, una sonrisa cálida, todos los días de tu vida, y que siempre recibas esos dones... y también los des. Recuerda el amanecer cuando te parezca que la noche no termina. Enséñales a amar a quienes saben odiar, y déjate amar mientras vayas por el mundo. Que las enseñanzas de quienes admiras se hagan parte de ti, para que puedas aplicarlas. Recuerda, que aquellas personas cuyas vidas has tocado y quienes han tocado la tuya siempre son parte de ti, aun si los encuentros fueran menos de los que desearías. Es la esencia del encuentro lo que es más importante que su forma. Que nunca te produzcan desesperación los asuntos materiales, y que, más bien, aprecies el valor inconmensurable de la bondad en tu corazón. Cada día, encuentra el tiempo para apreciar la belleza y el amor en el mundo a tu alrededor. Date cuenta que cada persona tiene habilidades sin límite aun cuando cada uno de nosotros es diferente a su manera. Lo que sientas que te falta en un aspecto pudiera estar más que compensado en otro. Lo que sientas que hoy te falta, bien pudiera ser una de tus fortalezas de mañana. Que siempre veas el futuro lleno de promesas y posibilidades. Aprende a ver todo, absolutamente todo, como una experiencia enriquecedora. Que siempre encuentres suficiente fuerza interior para que tú puedas darte cuenta de lo que vales, y no te vuelvas dependiente de lo que digan los demás acerca de tus logros. Deseo que siempre sientas el amor...  Descubrì la magia que se siente en la sonrisa de un niño, Que puedo vivir en la abundacia de mis sueños, Que la soledad no existe cuando se rompe la barrera del silencio, Que puedo tocar lo sublime de muchos corazones sin tocar su cuerpo, Que soy dueña de todas las fronteras y puedo desplazarme por el mundo sin mas limitaciones que mis propias limitaciones, Descubrì la sinceridad del amigo en la palmada en la espalda ò el apreton de mano, Que por el abrazo fraternal y en silencio me puedo transportar a tu alma, Descubrì el dolor o la emociòn cuando del alma brota una làgrima, Descubrì el bienestar que siento al recibir los buenos dìas en cada mañana, Descubrì la solidaridad y la preocupaciòn en los amigos si me acontece algo o me ausento, T e decubrì a tì amigo/a y eso es muy importante para mì.  Todos tenemos necesidad de dar y recibir amor.Si no hacemos así, la vida se oscurece. Para vivir la ternura no se necesitan grandes cualidades. Basta decir con espontaneidad el amor,sin avergonzarse. La verdadera ternura se conjuga en voz activa y voz pasiva. No sólo hay que darla sino recibirla con espontaneidad y alegría. La ternura debe expresarse con naturalidad y en todo momento, pero sobre todo en los momentos tensos y difíciles. La ternura no es amanerada ni trivial. Menos aun no se compagina con la agresividad. Vivir la ternura no significa ser débil, manejable sino generoso y acogedor. La ternura no se riñe con la energía. La ternura no es exclusiva de la relación madre hijo. La familia, los hermanos y compañeros agradecen también este sentimiento. A ser tierno, se aprende cada día con amor.Nunca es tarde para empezar a practicarla. No confunda nunca la sexualidad con la ternura. Si bien es difícil entender la verdadera sexualidad sin ternura. Dar, expresar, acoger y recibir ternura es siempre muestra evidente de madurez.
11/12/2004
 La integridad no se mide por grados, o la tienes, o no la tienes. Es fácil mostrar una conducta intachable cuando las luces están enfocadas sobre nosotros y los demás nos están mirando. Pero ¿Qué sucede con nuestras acciones cuando nadie está a nuestro alrededor? Asegúrese que la palabra integridad esté esculpida en la piedra angular de su vida. Cuando tengo integridad mis palabras y mis obras coinciden. Soy quien soy no importa donde estoy o con quien estoy. Una persona con integridad no divide su lealtad (eso es duplicidad), ni finge ser de otra manera (eso es hipocresía). La gente con integridad es gente completa; puede identificarse por tener una sola manera de pensar. Las personas con integridad no tienen nada que esconder ni nada que temer. La integridad no es tanto lo que hacemos sino lo que somos, y lo que somos, a su vez, determina lo que hacemos. Will Rogers dijo: “Las personas cambian de opinión por la observación y no por los argumentos” La gente hace lo que ve. La persona con integridad tiene también una sola mente, una sola perspectiva que mantiene a su vida yendo en la dirección correcta. Ernesto Ribera
04/12/2004
 Según las apariencias todo lo lograría el poder pero la experiencia muestra que es el amor el que todo lo puede. Es el amor el que apacigua e ilumina. Es el amor el que une y el que alegra, es el amor el que acerca y el que cura. Sólo el amor nos hace de verdad hermanos de los demás. Todo lo puede el amor, pero muchos tienen que sufrir serios golpes antes de aprender que el amor está por encima del poder y el poseer. Cuesta aprender que: "No hay dificultad por muy grave que sea, que el amor no la supere. No hay enfermedad por muy grave que sea, que el amor no la sane. No hay puerta por muy cerrada que esté, que el amor no la abra. No hay distancias por muy extremas que sean, que el amor no las acorte. No hay muro por muy alto que esté, que el amor no lo derrumbe. No hay pecado por muy grave que sea, que el amor no lo redima. No importa cuán serio sea un problema o cuán desesperada una situación, el amor tiene poder para superar todo esto porque el amor todo lo vence" Autor: E. Fox.
28/11/2004
 Existen mil caminos para amar y cada quien encontrará el suyo si se escucha a si mismo. No permitas que nadie te imponga su camino. Me parece que nos falta valorar lo maravillosamente único que somos cada individuo, seguimos viendo y aceptando diversos procesos que tratan de hacer a todo el mundo igual. "Cada camino es únicamente uno en un millón de caminos". Por lo tanto, siempre debes tener en mente que un camino es sólo un camino. Si sientes que en este camino debes seguirlo, no necesitas dejar de seguirlo en ninguna circunstancia. Cualquier camino es sólo un camino. No existe afrenta ni para ti ni para los demás si lo dejas, si eso es lo que tu corazón te dice que hagas. Sin embargo, tu decisión de seguir un camino o de dejarlo debe estar libre de temor o ambición. Te advierto: mira cada camino cuidadosa y deliberadamente. Inténtalo tantas veces como pienses que sea necesario. Después pregúntate a ti mismo y sólo a ti lo siguiente: ¿Tiene ese camino un corazón? Todos los caminos son iguales, no conducen a ninguna parte. Son caminos que atraviesan el matorral o van al matorral o pasan por debajo del matorral. ¿Tiene este camino un corazón? es la única pregunta a plantear. Si lo tiene, entonces el camino es bueno. Si no lo tiene, no vale la pena. Si tu camino es el amor, la meta no tiene importancia, el proceso tendrá corazón." Solo puedes ser "real" en tu camino. Lo más difícil del mundo es tratar de ser algo que uno no es. Lo más fácil en el mundo es ser tu mismo. Lo más difícil es ser lo que otra gente quiere que seas. No permitas que te coloquen en esta posición. Encuéntrate a ti mismo, averigua quien eres, sé como eres, y entonces podrás vivir con sencillez. "Este soy yo. Acéptame como soy con todas mis vulnerabilidades, con toda mi tontería, etc Y si no puedes entonces, sólo déjame ser." Se el creador de tu propio destino. Yo forjo mi vida y nadie más lo hace por mí, debo enfrentarme a mis propias carencias errores, transgresiones. Y mañana es otro día y debo decidir levantarme temprano de la cama y vivir nuevamente."
26/11/2004
 En la vida existen incontables cosas que se pueden hacer; sin embargo, lo importante no es que las pensemos, sino que nos decidamos a actuar para lograrlas. Es muy probable que nuestra idea de momento no sea la más adecuada o la más conveniente; no obstante, tendremos la magnífica oportunidad de mejorarla sobre la realidad de su aplicación y no solamente en el pensamiento etéreo de nuestra imaginación. A partir del momento en que nos decidamos a actuar, los obstáculos irán cayendo y nuestros sueños se irán realizando. Amigo mío, qué te parece que iniciemos nuestros sueños agregando a nuestro esfuerzo una gran dosis de pasión, vehemencia y amor en todo lo que hagamos día con día?. • Pasión al levantarme por las mañanas, dando gracias a Dios por tener una nueva oportunidad de vivir cada día. • Pasión por mi trabajo, ya que éste me permite el desarrollo pleno de mis potencialidades, enfrentándome cada día a nuevos retos y desafíos. • Pasión por el estudio, pues es la única manera de crecer y ser mejor. • Pasión por el cambio; es la esencia de vivir. • Pasión por mi pareja, compañera de mi aventura. • Pasión por mis hijos, semilla de nuestro futuro. • Pasión por mis amigos, confidentes de mis temores y mis deseos. • Pasión por mi patria, tierra fértil que me dignifica, dándome la oportunidad servir. Ese pequeño ingrediente llamado pasión, que hace la gran diferencia entre el aficionado y el profesional, entre el mediocre y el triunfador, entre el ser común y el ser excelente. Gabriela Mistral anota en un poema: "que triste sería el mundo si todo en él estuviera hecho, si no hubiera un rosal que plantar, una aventura que emprender... no caigas en el error de creer que sólo se hace mérito con los grandes trabajos". Agrega a cada idea, a cada tarea y en cada instante, por pequeño que sea, el ingrediente de la pasión y no habrá empresa menor en tu vida... sólo grandes realizaciones de tu ser... Miguel Angel Cornejo
25/11/2004
 Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insiste en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierde la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos. Como quiera llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. ¿Terminó con su trabajo?, ¿Se acabó la relación?, ¿Ya no vive más en esa casa?, ¿Debe irse de viaje?, ¿La amistad se acabó? Puede pasarse mucho tiempo de su presente "revolcándose" en los porqués, en devolver el casette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanos, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante. No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. No. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, papeles por romper, documentos por tirar, libros por vender o regalar. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó. No espere que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que alguna vez se den cuenta de quién es usted. Suelte el resentimiento, al prender "su televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo. La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción. Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar" (a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron ¡Si puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo!, si no, déjelo ir, cierre capítulos. Dígase a usted mismo que no, que no vuelve. Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Usted ya no es el mismo que fué, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver. Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo. Ni usted será el mismo, ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por usted mismo es desprender lo que ya no está en su vida. Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque: cuando usted vino a este mundo 'llegó' sin ese adhesivo, por lo tanto es "costumbre" vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr porque, le repito, nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero ... cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, le ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida! de Paulo Coelho.
18/11/2004
 En cada amanecer los seres humanos abrimos los ojos para enfrentarnos a otro día más... La mañana se va llenando de un taconeo que marca la carrera veloz de gente que marcha hacia sus tareas diarias... Las calles se llenan de estudiantes, trabajadores y gente desempleada que se afanan por llegar al lugar esperado... Tanta es la prisa que el tiempo no es suficiente para detenernos a mirar el interior del ser humano que nos rodea... Nuestros ojos se conforman con fijarse en el exterior solamente... Recordamos el largo de una falda, la marca del pantalón,el color de la piel... Comentamos el gesto huraño de algún compañero sin buscar la causa que lo provocó... Transcurre el día y no hemos mirado el interior del amigo que nos acompaña diariamente... Deberíamos jugar a descubrir lo hermoso de la gente... ¡Es lo que debería llamar nuestra atención diaria! En lugar de ver el gesto agrio de alguien, entendamos el valor que tiene para resistir las tensiones provocadas por situaciones que no conocemos... Antes de burlarnos del que no aprende con la rapidez de los demás, demos un aplauso a su magia para ser bueno con sus semejantes... Todos los días son buenos para comenzar a descubrir sonrisas, hermosas manos hábiles, actos valiosos, espíritus valientes, luchadores incansables... Cada ser humano tiene un valor especial, un don divino que recibe al nacer y que si se descubre, puede utilizarlo para su beneficio y para el de los que le rodean... Hagamos un alto en nuestra prisa diaria, miremos el interior de nuestros hermanos y aprendamos a valorarlos por lo que son y no por lo que quisiéramos que fueran... Desconozco su autor  Hay tristezas que son como las cascadas de los ríos, se deslizan suaves y bajan por tu vida sin detenerse ante los obstáculos para luego, desembocar en las playas de tu futura alegría. Cuando notas que tu mirada pierde el brillo del atardecer, recuerda que en la mañana sube el sol quien hará de tu hoy, el inicio de tu día, por eso siempre espera el mañana con la cabeza erguida. Continúa simpatizando con la vida aún cuando no brille tu sol. Todos los sinsabores que pudiste percibir en la vida, tienen como finalidad que recuerdes que aún te queda el sentido del gusto para diferenciar lo bueno de lo malo. Sólo se vive un día a la vez. Por eso aunque tengas prisa, tienes que esperar 24 horas para ver el mañana. La vida es un lujo. Es el gusto de lo exquisito por mantener un pie frente al otro. Sí, la vida es un lujo. Lujo para amar, para respirar, para soñar y para ser feliz. Por eso gasta tu vida como si fueras millonario. Que tu sonrisa sea parecida a la de los niños cuando se saben amados, y que logres ver en éste día que naciste para recibir una caricia en cada uno de tus latidos, que te des el gusto de perfumar tu boca con palabras llenas del aroma de tu interior. Estar vivo es uno de los regalos más hermosos que podrás mantener tanto en tu espíritu, como en tu alma y en la eterna juventud. Por eso manifiesta tu viveza en todo lo que haces, ríe como si fuera la última vez, sueña como los niños y haz de ti un ser humano que vive y deja vivir
15/11/2004
 Que yo no pierda el romanticismo, aún sabiendo que las rosas no hablan... Que yo no pierda el optimismo, aún sabiendo que el futuro que nos espera puede no ser tan alegre... Que yo no pierda la voluntad de vivir, aún sabiendo que la vida es, en muchos momentos, dolorosa... Que yo no pierda la voluntad de tener grandes amigos; aún sabiendo que, con las vueltas del mundo, ellos se van de nuestras vidas... Que yo no pierda la voluntad de ayudar a las personas, aún sabiendo que muchas de ellas son incapaces de ver, reconocer y retribuir, esta ayuda... Que yo no pierda el equilibrio, aún sabiendo que muchas fuerzas quieran que yo caiga... Que yo no pierda la voluntad de amar, aún sabiendo que la persona que yo más amo, pueda no sentir el mismo sentimiento por mí... Que yo no pierda la luz y el brillo en la mirada, aún sabiendo que muchas cosas que veré en el mundo, oscurecerán mis ojos... Que yo no pierda la garra, aún sabiendo que la derrota y la pérdida son dos adversarios sumamente peligrosos... Que yo no pierda la razón, aún sabiendo que las tentaciones de la vida son muchas y deliciosas... Que yo no pierda el sentimiento de justicia, aún sabiendo que el perjudicado pueda ser yo... Que yo no pierda mi abrazo fuerte, aún sabiendo que un día mis brazos estarán débiles... Que yo no pierda la belleza y la alegría de ver, aún sabiendo que muchas lágrimas brotarán de mis ojos y correrán por mi alma... Que yo no pierda el amor por mi familia, aún sabiendo que ella muchas veces, me exigirá esfuerzos increíbles para mantener la armonía... Que yo no pierda la voluntad de donar este enorme amor que existe en mi corazón, aún sabiendo que muchas veces él será rechazado... Que yo no pierda la voluntad de ser grande, aún sabiendo que el mundo es pequeño... Y encima de todo... Que yo jamás me olvide que un pequeño grano de alegría y esperanza dentro de cada uno es capaz de cambiar y transformar cualquier cosa, pues ¡la vida es construida en los sueños y realizada en el amor! ¿De qué nos sirve vivir, sino sabemos respirar? ¿De qué nos sirve soñar, sino somos capaces de hacer realidad nuestros sueños? Daniel Fernández Merlo  Un viejo cacique de una tribu estaba teniendo una charla con sus nietos acerca de la vida. Les decía: una vieja pelea esta ocurriendo dentro de mi, es entre dos lobos; uno de los lobos es maldad , temor, ira, envidia, dolor, rencor, avaricia, arrogancia, culpa, resentimiento, inferioridad, mentiras, orgullo, competencia, superioridad, egolatría. El otro es bondad, alegria, paz, amor, esperanza, serenidad, humildad, dulzura, generosidad, benevolencia, amistad, empatia, verdad, compasión y fe. Esta misma pelea esta ocurriendo continuamente dentro de ustedes y dentro de todos los seres de la tierra. Los chicos se quedaron pensativos, y uno de ellos preguntó a su abuelo: ¿ Cual de los lobos ganará? ...y el viejo cacique respondió simplemente -"el que alimentes”-"
13/11/2004
 Temía estar sola, hasta que aprendí a quererme a mi misma. Temía fracasar, hasta que me di cuenta que únicamente fracaso si no lo intento. Temía lo que la gente opinara de mí, hasta que me di cuenta de que de todos modos opinarían de mi. Temía me rechazaran, hasta que entendí que debía tener fe en mi misma. Temía al dolor, hasta que aprendí que éste es necesario para crecer. Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras. Temía a la muerte, hasta que aprendí que no es el final, sino más bien un comienzo. Temía el odio, hasta que me di cuenta que no es otra cosa más que Ignorancia. Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mi misma. Temía hacerme vieja, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día. Temía al pasado, hasta que comprendí que no podía herirme más. Temía a la oscuridad, hasta que vi la belleza de la luz de una estrella.  He aquí un tema sensible y difícil de abordar en unas pocas líneas. Sin embargo, haré el intento, como de costumbre, aludiendo a una metáfora: “Tres albañiles estaban trabajando, cuando un transeúnte se acerco a ellos. Le pregunto al primero: -¿Que está usted haciendo? A lo que el albañil respondió: - ¿Acaso no lo ve? ¡Apilando ladrillos!... con un gesto molesto, consecuencia de una pregunta que este percibió como tonta y de respuesta obvia. El caminante repitió la misma pregunta al segundo albañil. La respuesta no se hizo esperar. El otro dijo: - :Levantando una pared! El tercer albañil también respondió al particular interrogatorio, y con una amplia sonrisa de orgullo dijo: - Estoy construyendo el nuevo hospital de niños del pueblo” ¿Y cuál fue la diferencia entre los tres albañiles? Pues el sentido que le dieron a su tarea: uno la hacía desde el resentimiento, el segundo desde la resignación y el tercero...¡desde el entusiasmo! Una gran dosis de sufrimiento humano, más allá de cualquier circunstancia o padecimiento concreto, parece surgir de la falta de sentido de la vida, porque aparentemente “La condición de un hombre no está en lo que hace, sino en para qué lo hace”. (J. Fuller). No es la tarea en sí, sino el grado de significación que le atribuimos, la motivación que nos brinda y el nivel de gratificación que podemos obtener a cambio de nuestro esfuerzo. s. v.  Ama la vida, disfruta de lo que te ofrece… No te dejes agotar por los malos pesares… Deja que el amor toque a tu puerta.. No le niegues la oportunidad de abrigar tu alma… Quién dice que la vida es fácil? Es difícil porque vives a veces momentos, De alegrías o de ahogado llanto… Pero se aprende tanto de todo aquello, Porque después de la tormenta viene la calma… Si hoy te sientes deprimido, te comprendo Pero no te dejes ahogar por las grandes penas, Observa a tu alrededor como la vida pasa, Y ten fe, en que toda situación por algo sucede… Si hoy lloras, por un ser querido… Deja fluir cada lágrima, no sientas pena hacerlo Porque las lagrimas, purifican el alma… Porque solo desahogando tus sufrimientos, Solo así, llegara la paz a tu alma… Ama la vida, valora las cosas buenas y malas, Aprende a valorar el amor, que te rodea… Porque siempre habrá personas que te aman Solo que a veces no nos damos cuenta. Sí hoy, alguien toca a tu puerta, No cierres las puertas al amor, a la amistad… Porque son sentimientos, de un valor infinito… Que nada ni nadie puede comprarlos… Ama la vida, aprende a vivirla, Con sus altas y sus bajas… Porque vida tenemos sólo una… y hay que aprender a valorarla... Somos bendecidos por estar aquí En este mundo, en donde venimos Con un propósito y una nueva esperanza… Ama la vida, ámala cada instante… Autor:desconocido
12/11/2004
 Me gusta la gente que sea espiritual, con idealismo en los ojos y los pies en la realidad. Me gusta la gente que rie, llora, se emociona con una simple carta, un llamado, una canción suave, una buena película,un buen libro, un gesto de cariño, un abrazo. Gente que ama y tiene nostalgias, que gusta de los amigos, que cultiva flores, que ama los animales, admira paisajes, la poesía y sabe escuchar. Gente que tiene tiempo para sonreir, pedir perdón, repartir ternuras, compartir vivencias y tiene espacio para las emociones dentro de si, emociones que fluyen naturalmente de adentro de su ser! Gente que le gusta hacer las cosas que le gustan, sin huir de compromisos difíciles, por mas desgastantes que sean. Gente que ayuda, orienta, entiende, aconseja, busca la verdad y siempre quiere aprender, aunque sea de un niño, de un pobre, de un analfabeto. Gente de corazón desarmado, sin odio y preconceptos baratos, con mucho amor dentro de si. Gente que se equivoca y lo reconoce, cae y se levanta, asimila los golpes, tomando lecciones de los errores y haciendo redimir sus lágrimas y sufrimientos. Me gusta mucho la gente asi...
01/11/2004
 Mi alma me habló y dijo: "No te alegres con el elogio y no te angusties con el reproche" Antes de que mi alma me aconsejara yo dudaba del mérito de mi trabajo Ahora me doy cuenta de que los árboles florecen en primavera y dan sus frutos en verano sin esperar elogio, y dejan caer sus hojas en otoño y quedan desnudos en invierno sin temor al reproche. Mi alma me habló y me hizo ver que no soy más que el pigmeo ni menos que el gigante. Antes de que mi alma me hablara yo veía a la humanidad dividida en dos clases de hombres: una débil, de la que me compadecía, y una fuerte, a la que seguía o resistía desafiante Pero ahora aprendí que soy como ambos y estoy hecho de los mismos elementos. Mi origen es su origen, mi conciencia su conciencia, mi pretensión su pretensión y mi peregrinaje su peregrinaje. Mi alma me habló y me dijo: la linterna que llevas no es tuya y la canción que cantas no fue compuesta en lo profundo de tu corazón, porque aunque sostengas la luz no eres la luz, y aunque seas un laúd con las cuerdas tensas no eres el ejecutante. Mi alma me habló, hermano, y me enseñó muchas cosas. Y tu alma también te ha hablado y también te ha enseñado. Porque tú y yo somos uno y no hay diferencia entre nosotros, salvo que yo proclamo lo que hay en mi ser íntimo, mientras que tú lo guardas como un secreto de tu intimidad. Pero en tu reserva hay una especie de virtud. Khalil Gibran, el poeta libanés  A veces la peor cárcel que tenemos, son nuestros propios paradigmas. Nuestra manera de pensar, nos ata y nos ciega, de tal manera que no nos permite ver mas adelante. Estamos prisioneros en nuestra propia celda, somos el carcelero , el torturador , y el prisionero. Quien tiene las llaves de nuestra celda, o la dinamita que vuele por los aires esta maldita cárcel, somos nosotros mismos. Pero no nos atrevemos a usarlas, por que somos cautivos de nuestro peor verdugo. El Miedo. Quien nos metió aquí? Que se yo?....existen mil un motivo o causas. Una decepción amorosa, una infidelidad, una autoestima mal comprendida. Una niñez desdichada, o lo contrario una sobreprotección paternal. Un defecto físico, pobreza económica, una ideología, o una religión castrante, etc. Este motivo, no nos permite siquiera asomarnos por las rejas al exterior. Con el tiempo nos hemos acostumbrado a lo reducido de nuestra celda, que los espacios grandes los detestamos. Y la libertad eso es, un espacio grande. Quizá la felicidad no este fuera de esas cuatro paredes , pero si esta la oportunidad de crearla. Porque a la felicidad hay que crearla, no existe sobre pedido, pero necesita un elemento primordial, la libertad. Si no existe esta, le podrás echar la culpa a cualquier intromisión externa , y a lo mejor tendrás razón o por lo menos tendrás una excusa digna de tomarse en cuenta. Ya intuimos el motivo, ahora cual será ese calabozo? Una relación incorrecta difícil de terminar, o una relación que sobrevive por falta de una decisión. Una vida sombría y sin esperanza, una rebelión continua a una situación que no se entiende Un miedo a usar tu libre albedrío y equivocarte. No tengas miedo, no va a pasar nada, que no tenga remedio, lo peor que podría pasar es que te acostumbres tanto a esa situación que creas que para no ti, no hay otra. Por favor, léeme, o escúchame en tu imaginación, tienes derecho a la felicidad ,nadie tiene la tuya, ustedes solos tienen que construirla. Si existe, pero hay que hacerla, así como se hace un riquísimo pastel que después disfrutamos así también la felicidad, tienes los elementos para hacerla. De tu vida puedes hacer que ésta sea feliz o infeliz, no depende de nadie mas que de ti. Si los malvados tienen derecho a ella, con mayor razón tu, que no lo eres. Esa mazmorra, recuerda, podrá matar tu cuerpo, pero jamás tu alma. Déjala que te enseñe a ser libre y a construir tu felicidad. Pero para empezar cambia ese viejo paradigma, por este..... La felicidad si existe, y tu tienes derecho a ella. Desconozco el autor
20/10/2004
 Hay momentos en que somos tímidos en expresar el amor que sentimos, por temor a avergonzar a la otra persona o avergonzarnos nosotros mismos, dudamos de decir "Te quiero" y tratamos recomunicar la idea con otras palabras Decimos: “Cuídate”, "Ten cuidado", Pórtate bien". Pero realmente estas son diferentes maneras de decir: "Te quiero","Eres importante para mi", "Me importa lo que te suceda",", "No quiero que estés mal". A veces somos muy extraños. La única cosa que queremos decir y la única cosa que debemos decir, es la única cosa que no decimos. Y muchas veces el significado no se comunica del todo, y la otra persona se siente ignorada y no querida. Por ello, debemos escuchar el amor en las palabras que las otras personas nos dicen. Las palabras explícitas son necesarias, pero con mayor frecuencia, la manera de decir las cosas es aún más importante. Un apodo dicho cariñosamente porta mayor afecto y amor que los sentimientos que son expresados de manera poco sincera. Un abrazo o un beso impulsivos dicen "Te amo", aún cuando las palabras digan algo diferente Cualquier expresión de preocupación de una persona para otra dice: "Te quiero". A veces debemos mirar y escuchar muy atentamente el amor que contienen las palabras. El problema de escuchar el amor es que no siempre entendemos el lenguaje del amor que la otra persona esta usando. La gente rara vez escucha, o sólo escucha el rechazo o el malentendido. Si escucháramos atentamente, descubriríamos que somos muchísimos más amados de lo que pensamos. Escuchemos al amor, y descubriremos que, después de todo, el mundo es un lugar muy amoroso. No es un asunto de estar presente con alguien. El asunto es estar presente para alguien. Así que recuerda: Si amas a alguien, díselo.
19/10/2004
 Decía una alondra a un jilguero: ¿Qué será lo que existe más allá del bosque adonde nosotros hacemos nuestras vidas? ¿Qué habrá después del recorrido en vuelo más extenso, más allá de los últimos árboles? Y el jilguero le respondió: Más allá está el reino de los hombres, los que comen vida y crecen destruyendo, los que no escuchan el latido del corazón de la vida armónica, los que esclavizan nuestro canto y ponen límite a lo que no les pertenece, los que andan sin ir, los que cuando cantan, no dicen nada y, cuando lloran, sólo lo hacen con los ojos, los que se sienten dueños de todo, simplemente porque no pueden poseer nada, ya que no son conscientes de su eternidad. Los que han perdido su memoria y han olvidado cuál es su verdadera función para con todos nosotros. Y la alondra se puso pensativa y triste y dijo: Pero esos hombres tendrán una etapa en que son aún pequeños y cercanos a nosotros y, en ese estado, nos entenderán, vibrarán con nosotros y vendrán a nuestro mundo. Y el jilguero le respondió: Si, al menos, los dejaran volar con nosotros, si los dejaran venir a nuestro mundo, tal vez algún día cambiarían ellos a todos los demás; pero, desde pequeños, les hacen hostil la existencia y desde pequeños siembran en ellos la desconfianza y la incertidumbre. Hacen de sus corazones cuevas oscuras, en vez de cumbres soleadas. Hacen de sus vidas caminos vacíos en vez de serpenteantes veredas donde el perfume de las flores y la belleza de los árboles insten a la creatividad y a la realización interna. El lenguaje de la vida - Cayetano Arroyo  Un Sultán soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un Sabio para que interpretase su sueño. - ¡Qué desgracia Mi Señor! - exclamó el Sabio - Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad. - ¡Qué insolencia! - gritó el Sultán enfurecido - ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí! Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos. Más tarde ordenó que le trajesen a otro Sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo: - ¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes. Se iluminó el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro. Cuando éste salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado: - ¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer Sabio. No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro. - Recuerda bien amigo mío - respondió el segundo Sabio - que todo depende de la forma en el decir... uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse. - De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. Que la verdad debe ser dicha en cualquier situación, de esto no cabe duda, mas la forma con que debe ser comunicada es lo que provoca en algunos casos, grandes problemas. - La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura ciertamente será aceptada con agrado.
17/10/2004
 La vida es proyecto, tarea, llamada y don. Escoger mi vida supone elegir a qué o a quien quiero dar mi vida. Implica que mi vida es mía, y que puedo administrarla. Escoger mi vida exige decir SÍ y NO. Habitar la propia vida es escoger el camino de la felicidad, sabiendo que transita tanto el dolor como el gozo, y que no puedo huir del fantasma del dolor cuando este aparece. Escoger mi vida, es tener una causa por la que vivir e incluso morir. Escoger es el prólogo de una existencia auténtica. El perfeccionismo es un tipo de incapacidad para elegir. Es verdad que en la cultura actual tenemos una gran pluralidad de modelos que hace difícil escoger. Es más fácil comprar en la tienda del pequeño pueblo que en el gran almacén de la ciudad, y, sin embargo, aunque sea más fácil elegir, no por ello es más fácil acertar. Elegir, es ser consciente de mis capacidades, motivaciones y valores
15/10/2004
 Es un camino sin tregua, muchas veces lento, otras rápido, otras a saltos. Siempre hay que seguir andando, detenerse en el camino puede ser síntoma de cobardía, de temor, principio de muerte; ¡¡hay que seguir siempre adelante!!!!... La lucha denodada dará a tu espíritu fortaleza, el andar con esfuerzo continuado hará de tí un héroe, camina siempre. Habrá vueltas en la senda; el camino tendrá sus flores, sus espinas, sus frutos y sus abrojos. Allá lejos hallarás posada de descanso. Si sigues andando, que no sea para mirar atrás, sino para recobrar el aliento que creías perdido. Para recobrar nuevos aires, para dar una palabra de "AMOR" a aquellos que la necesitan: como el cariño, el respeto, el entendimiento, la comprensión. Para realizar un hermoso acto de justicia. No te detengas para contemplar el recorrido hecho, o para contar cuántos obstáculos venciste. No te detengas para pasar la noche con tus temores y tus dudas. No te detengas tampoco porque desconoces el tramo futuro. No gastes tiempo y energía en pensamientos inútiles y negativos, sigue andando siempre con la convicción del triunfo; con un canto de AMOR en el ALMA ... con una LUZ de ESPERANZA en tus OJOS ... y un resplandor refulgente en tus mejillas. Sigue siempre andando seguro y tranquilo, confiando en que otras vidas bendecirán las huellas de tu paso, porque pasaste por la vida haciendo bien. Sigue andando siempre con "FE Y ESPERANZA" y que la huella de tu paso transforme la árida senda en un valle hermoso por el que fuiste dejando la PAZ al recorrerlo. Sigue andando siempre con una nota OPTIMISTA y CONFIADO DE MILAGRO, pero sigue siempre firme y andando en PIE DE VICTORIA.
12/10/2004
 ¿Te ha costado aprender alguna cosa? Has de saber que si es así, no se debe a tu incapacidad, pues estás dotado de los recursos para aprender de todo y fácilmente. La única razón para no aprender algo es no tener motivación o interés en hacerlo. Si no quieres saber algo, no lo aprenderás. Así de simple. Hay estudiantes que toman nota de todo lo que se les dicen, pero probablemente están pensando en cualquier otra cosa. Instruir es fácil: consiste en arrojar información a los demás. Educar, en cambio, significa que el educando realiza acciones para aprender movido por sus propios impulsos. El aprender depende de una decisión individual. Se aprende observando y experimentando. Es un proceso de descubrimiento personal. Por ello, poco se obtiene instruyendo a los demás si no se da el ejemplo. Todos finalmente seguiremos a los modelos que tengamos, más que cumplir las instrucciones que se nos den. Si tienes dificultades para aprender algo, quizás tengas modelos equivocados. A veces han sido los propios padres. Influyen indirectamente por ser malos modelos de aprendizaje y a veces influyen indirectamente con sus mensajes de "no eres capaz", "eres un torpe", "nunca aprenderás". No lo hicieron con mala intención, pero sus mensajes han sido muy efectivos. Conviene tomar consciencia de ello para liberarse de las malas programaciones mentales y cambiar de actitud en la vida. S.v.
10/10/2004
 Crecer es dejar atrás algo a lo cual estuvimos apegados y de lo cual nos cuesta desprendernos, es atrevernos una vez más y estar dispuestos a ser diferentes de lo que fuimos ayer, es desarrollarnos y evolucionar desde adentro. Cuando decidimos cambiar una actitud negativa, estamos creciendo. Cuando decidimos corregir un error, estamos evolucionando. Cuando dejamos de hacer algo que nos empequeñece, estamos desarrollándonos. Todos los días la vida nos presenta oportunidades de crecer. Para proyectarse en el tiempo como algo duradero, este cambio debe ser paulatino y consciente. Observemos a la naturaleza, y más particularmente a los árboles: en otoño pierden su follaje y se liberan de la carga innecesaria, recogiéndose dentro de sí para recibir el invierno. Por fuera, parecieran no tener vida, pero preparan sus raíces para que en la primavera sus ramas puedan ver surgir brotes, dando lugar a las hojas y luego los frutos del verano. Si logramos desprendernos de esas hojas que no necesitamos mientras desarrollamos nuestra esencia, también podremos dar frutos y transformarnos. Clara Delgado,  Es de conocimiento general que muchas personas no logran controlar ciertas emociones intensas. Es fácil reaccionar de manera desproporcionada. Un incidente relativamente sin importancia puede provocar un fuerte descontrol emocional. La ira puede llegar y perdurar por algún acontecimiento que objetivamente no es tan fundamental. Mucha gente se arrepiente posteriormente de haberse comportado agresiva, pero el mal ya está hecho. Determinantes decisiones son tomadas a veces llevados por la emoción, comprometiendo a una persona su propio futuro: trabajo, estudios, pareja, etc. Quien no logra dominar sus emociones vive un verdadero infierno. Tengo una amiga que es "víctima" frecuente de la envidia de una mujer, familiar cercano. Sin embargo, quien más sufre es quien tiene la envidia. El rencor, el resentimiento, la envidia y otros sentimientos similares, destruyen a quien las posee, enfermándole y acortándole la vida. O, en el mejor de los casos, deteriorando mucho su calidad de vida. No hay que molestarse con una persona así, hay que tenerle compasión. Una manera de comenzar a tener un dominio, es ser capaz de observar con imparcialidad y objetividad los sentimientos que se tienen. Hay que intentar "desdoblarse". Una parte del ser contempla las emociones y comportamientos del otro. Cuando seas capaz de decir: "eso que tengo se llama ira, eso otro se llama envidia", entonces estarás comenzando a serenarte y controlar tus emociones desmedidas. Daniel Goleman cita la siguiente historia. Según cuenta un antiguo relato japonés, un belicoso samurai desafió en una ocasión a un maestro zen a que explicara el concepto de cielo e infierno. Pero el monje respondió con desdén: "No eres más que un patán. ¡No puedo perder el tiempo con individuos como tú!" Herido en lo más profundo de su ser, el samurai se dejó llevar por la ira, desenvainó su espada y gritó: "Podría matarte por tu impertinencia". "Eso", repuso el monje con calma, "es el infierno". Desconcertado al percibir la verdad en lo que el maestro señalaba con respecto a la furia que lo dominaba, el samurai se serenó, envainó la espada y se inclinó, agradeciendo al monje la lección. "Y eso", añadió el monje, "es el cielo". S.V.
07/10/2004
 Hay que distinguir la diferencia entre querer y amar. El concepto querer lleva implícita la idea de posesión. Te quiero para algo, para que estés conmigo, para que me acompañes, para no estés, para compartas o no tal actividad, etc. A fin de cuentas, los seres queridos son seres de los que se espera algunos comportamientos que me causen satisfacción. Querer es, generalmente, causa de sufrimiento. Si quiero a alguien, tengo expectativas, espero algo. Si la otra persona no me da lo que espero, sufro. El problema es que hay una mayor probabilidad que la otra persona tenga otras motivaciones, pues todos somos muy diferentes entre sí. Cada ser humano es un universo. Amar es desear lo mejor para el otro, aún cuando éste tenga otras motivaciones muy distintas. Amar es permitir que seas feliz, aún cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento altruista y desinteresado. Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento. Cuando una persona dice que ha sufrido por amor, en realidad ha sufrido por querer, no por amar. Se sufre por apegos. Si realmente se ama, no puede sufrir, pues nada ha esperado del otro. Cuando amamos nos entregamos sin pedir nada a cambio, se da por el simple y puro placer de dar. Amar produce un gozo profundo. Es la alegría de dar. La única manera de darse cuenta de esto es empezar a aprender a amar. Se puede comenzar por actos pequeños, con las personas a quienes más queremos. Luego, debe extenderse a todas las personas, en todo momento. Es difícil encontrar que alguien me ame. Es más fácil encontrar que alguien me quiera para algo, mientras sea necesario y útil para alguien. Pero son pocas las personas que dan amor altruista y desinteresado. Pero si bien es difícil encontrar a alguien que me ame, tenemos más de seis mil millones de personas que necesitan amor. Y la mayor felicidad no está en ser amado, sino en la acción de amar al otro. De modo que nuestra felicidad y gozo está asegurado si dejamos nuestro egoísmo. Seguro que a nuestro alrededor hay cientos de personas que serán felices cuando compartamos con ella nuestro amor. Y no hay problema al darlo: dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. Sergio Valdivia  Cuando se te venga encima el mundo entero y la vida; piensa en toda tu alegría, en el amor y en las risas. No te dejes decaer; todo reto hay que vencer, el camino hay que seguir para así poder vivir. Cuando un problema te agobie o te atrape sin salida cambia el rumbo de tu vida expresa tu valentía. Hay momentos en la vida en que debes de luchar por tu amor, por tu alegría, por tu dicha y tu verdad. Sé tú el héroe de tu vida atrevido y con valor; sé el más fuerte, el que más vibra, cuando todo está peor. Camina firme y sin miedo pues todo tiene remedio; sigue siempre decidido el valor está contigo. En tu diario convivir siempre debes decidir entre lo bueno y lo malo que tienes tú que sentir. Da el valor justo a las cosas, nunca niegues el cariño, busca siempre tu destino, sigue tu propio camino. Hoy tu vida es un milagro que debes aprovechar, hay que vivir el momento sin dudar o vacilar. Los momentos que compartes en tu mente siempre están pues estos son esenciales para vivir en verdad. No lamentes tu pasado pues éste no volverá; aprovecha tu presente ya que éste es el que está...
03/10/2004
 ¡Gracias, Vida, por el día de HOY! Sé que éste día es mi oportunidad de guardar los buenos recuerdos del pasado y conservarlos como presentes que me hicieron sonreír. Sé que éste día me da la oportunidad de dejar atrás todo aquello que yo permití que me hiciera llorar y, que podré conservar conmigo las lecciones que aprendí. Sé que esas lecciones me volvieron más fuerte para vivir en el día de HOY. Sé que, sea como sea, así como tantos otros que ya pasaron, éste día también pasará. Gracias, Vida, por otra jornada de 24 horas, por traerme -por lo menos- otras 24 lecciones. Gracias por darme la conciencia de que el día de ayer me trajo informaciones que HOY puedo usar o desechar. Y gracias, sobre todo, por probarme cada día que el mañana es algo que está fuera de mi control, sin que pueda ser blanco de la flecha de la preocupación que ciertamente se perdería. Gracias, Vida, por enseñarme HOY que todavía no existe el futuro, que ya no existe el pasado y que yo solamente puedo actuar en el momento presente. SILVIA SCHMIDT
01/10/2004
 Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después.... Después de terminar la carrera, después de conseguir trabajo, después de casarnos, después de tener un hijo, y entonces después de tener otro. Luego nos sentimos frustrados porque nuestros hijos no son lo suficientemente grandes, y pensamos que seremos más felices cuando crezcan y dejen de ser niños, después nos desesperamos porque son adolescentes, difíciles de tratar. Pensamos: seremos más felices cuando salgan de esa etapa. Luego decidimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro esposo o esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor coche, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando consigamos el ascenso, cuando nos retiremos. La verdad es que, NO HAY MEJOR MOMENTO PARA SER FELIZ QUE AHORA MISMO. Si no es ahora, ¿cuándo? La vida siempre estará llena de luegos, de retos. Es mejor admitirlo y decidir ser felices HORA de todas formas. No hay un luego, ni un camino para la felicidad, la felicidad es el camino y es AHORA. ...ATESORA CADA MOMENTO QUE VIVES, y atesóralo más porque lo compartiste con alguien especial; tan especial que lo llevas en tu corazón y recuerda: que EL TIEMPO NO ESPERA POR NADIE. Así que deja de esperar hasta que termines la Universidad, hasta que te enamores, hasta que encuentres trabajo, hasta que te cases, hasta que tengas hijos, hasta que se vayan de casa, hasta que te divorcies, hasta que pierdas esos diez kilos, hasta el viernes por la noche o hasta el domingo por la mañana; hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno, o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que justamente ÉSTE PARA SER FELIZ... LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO, NO UN DESTINO. TRABAJA COMO SI NO NECESITARAS DINERO, AMA COMO SI NUNCA TE HUBIERAN HERIDO, Y BAILA COMO SI NADIE TE ESTUVIERA VIENDO. |